más palabras

domingo, febrero 24, 2008

Porque a veces se me (nos) olvida que las palabras están cargadas de intención

Porque a veces se me (nos) olvidan todas las palabras y me quedo mudo ahogado en mis propios pensamientos sin forma ni color...
Porque a veces las palabras no están "de más"...

Porque me haces sonreír por las mañanas, que no es fácil. Porque la vida contigo jamás es aburrida. Porque tus planes me sacan de lo inane. Porque dedicas horas y horas a escuchar a los demás y eso me recuerda lo que valen las palabras. Porque no me das la razón. Porque haces de la vida algo intenso y único. Porque el cansancio y el dolor no te tumban ni te paralizan. Porque no puedes dejar de leer cuando las palabras merecen la pena. Porque explotas ante la injusticia. Porque te preocupa dar con las flores adecuadas. Porque tus ojos son sólo para lo que merece ser mirado. Porque a veces tus ojos son exclusivamente míos. Porque sonríes con la mirada. Porque el tiempo te pertenece. Porque tu desorden no me deja acomodarme. Porque me enseñas a esperarte. Porque no te gusta esperar. Porque tienes más voluntad que fuerza. Porque tus pensamientos son como chispas que arden siempre a nuestro lado. Porque cuando estás... estás. Porque eres capaz de robarle minutos al sueño. Porque madrugas. Porque te apagas por la noche como el ocaso más dulce. Porque siempre renaces. Porque la verdad no se esconde de ti. Porque tu mano busca la mía cuando paseas a mi lado. Porque siempre ocultas un deseo. Por tus proyectos. Porque los sueños a tu lado son reales. Porque mi alma es sólo un trocito de ti...

palabras "de más"

lunes, enero 28, 2008

Hay palabras que sobran, que estorban, que interrumpen, que no dicen nada. Hay palabras que, como una visita inoportuna, están de MÁS.

En el (casi) sagrado acto de la escucha hay palabras que, como en la más cruel de las antiguas tradiciones, matan al mensajero: las palabras de Otro que se habían regalado honestas, sinceras, generosas. Los "sí...pero", los "es que...", los "sin embargo", los "yo pienso...", los "en mi opinión..." destruyen la belleza, la novedad, la sorpresa encerrada en el relato del Otro, que es su propia vida, cuando es de verdad.
Palabras que matan en lugar de dar vida, en lugar de animar, de extender, de estimular, de encender... las palabras que me das. En lugar de tirar del hilo como los "cuéntame más...", los "explícamelo", los "enséñame", los "hazme entender"... cortan la hebra que teje los sueños.
Sobran las palabras que dudan, que cuestionan, que critican, que ironizan, que matizan, que provocan.
Poner "reservas" a las palabras del Otro es "guardarse", "reservar" mi propio pensamiento, mi propia verdad. Escatimar mi atención y mi mente por miedo a disolverme en tu historia, en tu cuento, en tu verdad.
Las palabras dan tanto miedo como el amor. Y si no deja uno que los besos, las palabras, se extiendan, se alarguen, se vuelvan soberanos... no acariciaremos jamás el rostro del amor, el olor de la verdad. Cada palabra medio-escuchada es un beso mal dado y una caricia descuidada. Cada palabra enterrada en matices, discursos, disensos, debates y polémicas es una palabra perdida, una palabra de menos. Y las mías, ahora ya, palabras "de más".

palabras perdidas

domingo, enero 27, 2008

Cuántas cosas se quedan por decir. Cuántas cosas sentidas, pensadas, vividas... desaparecen de una vez y para siempre en el lento pero seguro proceso del olvido... Hace no demasiado tiempo veía en una entrevista televisiva al viejo escritor y profesor... Sampedro alardeando de su distancia con las nuevas tecnologías (por qué será que para algunos ya no son tan nuevas) y exhibiendo orgulloso su "ordenador personal": una pequeña libreta en la recoger y ordenar las ideas, los pensamientos, las PALABRAS para que no se escapen, para que no se pierdan.

Dicen que somos esclavos de nuestras palabras y dueños  sólo de nuestros silencios. Pero las palabras no dichas, no pronunciadas, no regaladas, no escupidas, no vomitadas... (y así podría seguir más y más)... son como el agua que se escapa entre las manos... Por más que junte los dedos, que me esfuerce en recuperar aquellas palabras, aquellas ideas, aquella frase genial, aquella sensación, aquel momento... se escurre y se precipita, derramado en el suelo de las vidas que ya nunca seremos capaces de vivir.
En el reino de los besos olvidados, de los abrazos amagados, de la ternura escondida... duermen también las palabras perdidas. Las palabras que por pereza o pudor, por prisa o temor, por falta de amor... se han ido perdiendo, olvidando, deshaciéndose. Son líquidas, escurridizas, espesas y torpes... Son ya sólo la sombra de la palabra que fueron. No significan nada. Son irrecuperables. Porque las palabras perdidas son... palabras sin tiempo.
Y todo esto, ¿a cuenta (o es mejor a cuento?) de qué?... Muchos días sin escribir. Muchos días sin dejar que las palabras nutran, rieguen, inunden el corazón de los que me quieren. Muchos días de palabras... perdidas. Y porque hay palabras que no quiero que se pierdan y porque hay palabras que aún están por inventar, porque hay palabras que sólo significan si las susurro a tu lado. Porque no quiero derramar el vaso de los "tequiero", de los "ahora", de los "parasiempre", de los "tu",  de los "cuéntameunahistoria"... Porque no quiero perder ni una sola palabra más... Mañana me compraré una libreta. (otra más). Y no te prometo nada. Pero tal vez, sólo tal vez, esta vez encuentre las palabras, la palabra adecuada para ti.

año nuevo

miércoles, enero 02, 2008

Cada vez que me amas es un milagro

palabras de navidad (y año nuevo)

lunes, diciembre 31, 2007

En estos días recibimos mensajes y mensajes llenos de buenos deseos, de memorias compartidas, de "paz y amor" y de las mejores intenciones... Entre las bromas, el cinismo y el escepticismo se cuela a veces alguna que otra "palabra" de Navidad. Palabras de esas que nos hacen poner la piel de gallina, que nos encogen el corazón, que nos hacen sentirnos pequeñitos e inmensos a la vez. Entre mensajes repetidos y reenviados, SMS, MMS, E-mail, tarjetas navideñas, aguinaldos... se cuela el corazón de los que nos recuerdan estando lejos, de los que nos guardan en un rinconcito de la memoria y el cariño, de los que sabemos que sufren estando cerca o lejos y a los que tanto nos cuesta enviar palabras de consuelo (monta.. va por ti).
Nunca he sido capaz de decir en pocas palabras lo que podía decir en un montón (mis amigos saben bien de mi incontinencia verbal) pero cuando se trata de dejar brotar el corazón y ser honesto, cuando se trata de dejar constancia de lo que a uno mismo le hace ser lo que es y le sustenta... casi siempre me quedo mudo. Así que SILENCIO... nos ha nacido un Sueño, se nos regala un año (bisiesto).

sin pudor. palabras-blog

viernes, diciembre 14, 2007

A J.S. le parece que escribir en un blog tiene algo de desahogo y mucho de exhibicionismo. Le parece que mostrar "las vergüenzas" de uno ventiladas en público es algo así como una patología. En cierta manera le parece impúdico.
A J.S. no le gustan demasiado las palabras, así "a secas". Prefiere las imágenes y las canciones. J.S. nació tal vez demasiado tarde -o demasiado pronto-.

Escribir en un blog (o donde sea) es vencer el pudor, y con él... el miedo, el desasosiego, la angustia, el aislamiento. Escribir -y publicar en un blog o donde sea- es salir de la cueva oscura de nuestro propio regodeo egocéntrico.

No se puede ocultar la luz debajo de de un celemín. No se pueden esconcer la belleza, la verdad, la bondad... sólo por pudor.

Lo hermoso no tiene, no siente vergüenza porque no se engríe de su propia belleza.

Lo verdadero no tiene, no siente pudor porque no tiene doblez y se muestrar tal cual es.

Lo bueno no tiene, no siente vergüenza porque busca la luz y huye de lo oscuro.

Las palabras-blog son mucho más que tristes actos de exhibición o de derroche cuando buscan la belleza, la verdad, la bondad. Y si no encuentran no es culpa suya... Es que son difícil de apresar.

escribir...

jueves, diciembre 13, 2007


Escribir juntos es escribir completos... Gracias a los "compañeros" del taller de escritura.


Escribir ... un mar de posibilidades...
Escribir es... desahogo, explosión, estallido...
Es jugar a ser Dios, crear mundos, realidades, ilusiones...
Escribir es demasiado importante como para hacerlo en público
demasiado egoista como para no compartirlo..
Escribir es "jugarse la vida" en palabras..
Escribir es deahogarse, dejar a un lado los problemas que hacen que no seas feliz.
Es poder gritar sin dar voces, poder amar sin ser visto.
Es adormecerse pensando borrones y amanecer mudo, sin palabras...
Es fluir, es vivir, es sentir
Es ser más honesto con uno mismo que nunca
Escribir es jugar a crear un mundo en el que nunca vas a vivir. Escribir es recrear tus sueños, tus esperanzas... es dar sentido a un par de palabras...
palabras que gritan
Es abrir una puerta al mundo para entrar en tus ideas...
Es abandonarse, liberarse, caer...
Escribir son noches en vela
Es la llave que abre tu mundo interior. Escribir es ser tu mismo, no fingir, no actuar, sólo tú. Escribir es romper a trocitos, minúsculos, la postal que nunca me enviaste.
Es el camino mas corto entre dos almas, dos mentes...
Escribir es placer, es esencia, es parar el tiempo.
Escribir para conmoveres tumbarse en el cesped y dar forma a las nubes.
Es ruborizarse, es reir, es prolongar el sueño, es capturar la imagen adormecida...
Escribir es luz en la oscuridad
Es volar, jugar con lo imposible, ser inmortal.
Es una ilusion, un privilegio para muchos niños que no saben
Escribir es sentarse en una biblioteca... y leer.
Escribir es soñar despierto. Es una forma de vida, es vivir. Escribir es gritar en silencio...

palabras-abrazo

martes, diciembre 11, 2007

Ya sólo al ver el título el alma se me encendió de nuevo y me recordó (del latín re-cordis... volver al corazón) vuestra esencia... y es que ¡me abrazáis tan bien!, con palabras a veces, sin ellas, también. Y es que en "este mar de fueguitos que es el mundo", tal como dice en sus páginas, vosotros sois de los que arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende. (La Moli)

Tanto tiempo sin escribir, sin dejar escapar las palabras por entre los dedos del silencio, tanto tiempo sin permitir que el corazón se esponje de ternura y se derrame...
Hace ya semanas una amiga "del alma" nos regaló "El libro de los abrazos". Por segunda, tercera o cuarta vez... alguien pensaba en nosotros al escuchar el título del uruguayo... Prefiero pensar más que en un regalo en un "presente", en un "don".
"Presente" porque un obsequio así es capaz de atrapar el momento, de hacerlo tangible, denso, sólido... eterno. "Presente" porque el regalo más allá del libro es un instante de intensa emoción que se adhiere a las paredes del corazón ensanchándolo, haciéndol más fuerte, mejor.
"Don" porque con sus palabras, con su gesto, se aumenta nuestra capacidad de amar. Porque una nueva aptitud (y actitud) le crece a nuestras personitas y se nos sale, se nos escapa en buca de nuevos corazones que abrazar.
Recoger en palabras un abrazo... Atrapar en las frases ese "fuego"... Intentar responder sin matarse a besos... es tarea inútil.
Lo más importante, lo más cierto, lo que nos hace ser -quien somos- lo que nos une y nos lanza sin cautela ni prudencia hacia esta vida de locos.. se guarda sólo en una mirada, en la complicidad de los besos, en lo escondido del alma... Se gurada sólo en un ABRAZO que si pudiera -si pudiéramos- si supiera -si supiéramos- te estaríamos dando para siempre...

Gracias Ana

...Palabras-Momento...

domingo, octubre 28, 2007

A veces la prisa nos coloniza, nos invade y planta sus tiendas en nuestra alma como el más devastador de los ejércitos. Lo ocupa todo, lo llena todo, con sus urgencias espúreas, con sus palabras gastadas, con sus misiones vacías... El día, la hora, el minuto, el segundo siguiente nos pre-ocupa tanto que nos roba el momento. El instante fugaz en el que se nos ensancha el alma, el tiempo extraño de la vida.
Y en un momento me paro, me detengo, me encuentro contigo, me recompongo contigo, me reconozco contigo.... Esquivando la prisa, las "obligaciones", las tareas... me hago fuerte en tu mirada, en el ritmo de tu respiración, en tus ojos, mis palabras.

Y en un instante recupero lo que he sido, lo que soy, lo que tal vez nunca seré... y me siento vivo, lenta y deliciosamente vivo...

Porque no dejas de recordarme que mi vida está encerrada en una palabra que he de buscar, encontrar, y liberar. Porque no dejas de respirar mi mirada a cada verso, a cada golpe de vida que nos asestamos inconscientemente...
Porque me enseñas que cada segundo es el último, porque tienes la mirada honda, porque sólo "estás" cuando "estás", porque tus ojos detienen el mundo, lo agrandan, lo embellecen...Porque un momen(fo)to es una foto contigo.

palabras de ausencia

sábado, septiembre 29, 2007

Me gustaría poder desprenderme de mis palabras como de la chaqueta al llegar a casa. Dejarlas posadas distraídamente sobre la butaca, o apiladas en la encimera de la cocina, o arrugadas en el fondo del cesto de la ropa sucia. Para que estos días -los días de ausencia- te tropieces con ellas en el pasillo, te asalten al abrir los cajones de la cómoda o se enrosquen en tu pelo brotando de los pliegues de la almohada.


Me gustaría notar al subir al tren que las palabras han huído de mi mente, que no queda ninguna de reserva en mi garganta. Me gustaría descubrir al pasar el revisor que he olvidado mis palabras sobre el sofá en el que tú descansarás, leerás el periódico y extenderás papeles sin límite enterrando mis palabras que se esconderán tímidas para susurrarte en unas horas, en unos días, cuando yo no esté: no olvides que te quiero.

si no existieras...

viernes, septiembre 07, 2007


Si no existieras tendría que inventarte
tendría que (des)ordenar el universo
con su poquito de orden
con su poquito de caos
besarlo todo con palabras
e inventar una historia, un relato, un cuento
que descubriera despacito, en el misterio,
lo que siento por ti.

Si no existieras tendría que pensarte
como pienso las (pocas) buenas ideas
como se piensan los proyectos, los regalos
como se piensa en los que ya no están
como se piensa en lo que está por venir.


Si no existieras tendría que soñarte
imaginarte a mi lado
pintar mis sueños del color de tu risa
fantasear con tus ojos y dormirme en tu piel
tendría que llamar al sueño
para encontrar al menos
la razón de andar despierto.

Si no existieras tendría que crearte

porque sin ti el aire es muy denso
mi vida aburrida
la risa a plazos
el placer hastío
porque sin ti el sol es molesto
la lluvia triste
los viajes huídas
porque sin ti...ESTOY A MEDIAS

palabras sin cordura

miércoles, agosto 29, 2007


La cordura esconde las más de las veces el miedo. Es la careta "educada" del temor más mezquino. Es la guarida de nuestra más vergozosa mediocridad. Se disfraza de cordura nuestra incapacidad para el cambio, nuestra inutilidad para el diálogo, nuestra limitación para abrir el pecho sin seguros, sin red. La cordura, tan reclamada, tan invocada, tan utilizada... nos estrecha los lazos invisibles que nos unen a la vida lenta, sin compromisos.

Tu adentro es como un mar en calma y como un océano. Tu sonrisa nunca es a medias, ni tus lágrimas lentas. En la madrugada, si el silencio es suficiente, escucho tu corazón romper contra las rocas de la realidad que nos acecha. Cualquier pena es tu pena, cualquier alegría, tu gozo. A veces, sin venir a cuento, una gota de agua estalla en tu pecho, lo revuelve, lo agita, lo convierte en remolino. El universo entero estalla, se expande, se re-crea en tu pecho. Tiemblan las emociones y los besos. Tiemblan las palabras. La cordura se deshace en una explosión de círculos concéntricos. Como una piedra arrojada al lago, las ondas te envuelven, me envuelven, nos hacen girar hasta el vértigo y más tarde... nos devuelven a la calma líquida, ancha y profunda de los sentimientos hondos. Entonces los dos sabemos que hemos renunciado a la cordura (a la cobarde, a la monótona, a la segura y cotidiana). Y yo me aferro a tu respiración, de madrugada, y tú te miras en mis ojos y te reconoces. Y los dos quedamos así flotando en la inestable superficie de un te quiero.

palabras de FELICIDAD

jueves, agosto 23, 2007




Las más difíciles, las más gastadas, las más cursis, las más ensuciadas, manoseadas, denostadas... Despreciadas por la ironía fácil y el cinismo yermo. Arrolladas por la lucidez y la prosa dura y "razonable" de estos días. La sonrisa encierra siempre una mentira. La alegría siempre esconde cicatrices. La dulzura es una pose. La atención una expectativa... En el universo de las sombras la imagen dura, perfilada, auténtica de la felicidad es una ofensa que nadie se pre-ocupa de desagraviar, se minimiza, se ignora, se deja pasar con aires de suficiencia. Las palabras que guardan en su adentro un ápice de la ternura necesaria, un instante de alegría cierta, un milímetro de sueños cumplidos se han vuelto inútiles, peligrosas...

La belleza está llena de verbos fáciles y sencillos -AMAR, SENTIR, CALLAR, preñada de adjetivos -GUAPA, NECESARIA, MÍA- que no se miran a sí mismos, bañada de frases repetidas -TE QUIERO, GRACIAS-, universales -LO SIENTO, PARA SIEMPRE-, populares porque cualquier pueblo con corazón las ha masticado, escupido, susurrado o regalado sin pudor. La felicidad está inundada de palabras tópicas, de muletillas y lugares cómunes (comunes porque son tuyos y míos y de tantos, y de muchos). Las palabras de FELICIDAD se ahogan en la garganta tantas veces porque no es justo ser feliz en este entorno duro, hostil, atravesado. Se encierran con los besos que no dimos porque suenan huecas porque si se pronucian se evaporan como el jabón de los niños. Se pierden porque no suelen encontrar el valor necesario para vencer el pudor, el miedo, la verguenza, la conciencia de que una vez pronunciadas se convierten en compromiso. Se acallan porque proclamadas exigen su cumplimiento en la propia vida y en la de los otros.

Con la humildad pegada a las letras, con el pudor enquistado en el alma... en estos días se me regalan (y las devuelvo y las dejo al aire) palabras de FELICIDAD.

palabras "de viaje"

viernes, julio 13, 2007

Cuando uno emprende viaje prepara con cuidado y esmero cada detalle. Los libros que leerá, la ropa que necesitará, las expectativas que cubrirá y las que quedarán insatisfechas... y también las palabras. Las guías de viaje se empeñan en enseñarnos a decir "disculpe" "cuánto es" "por favor" "gracias" "por dónde se va" en cientos de idiomas, con miles de matices, con expresiones "culturalmente aceptadas"... Y las palabras así se van gastando y aparecen como torpes bastones de supermercado que un despistado caminante de todo a cien esgrime como elemento indispensable para comunicarse con los "indígenas" del lugar (sean éstos elegantes nubios al borde de las aguas del Nilo, payeses acogedores de la albufera fenicia o campesinos sencillos de la galaica costa...) Y las palabras se van gastando y toda la comunicación posible se queda en transacción vergonzante de la vida real de aquellos a quienes visitamos por nuestra cruel moneda de cambio de turista. Y las palabras se van gastando y, al final, apenas hemos cruzado unas líneas con quienes habitan los lugares que se nos regalan en el viaje.

Las palabras "de viaje" están hechas de miradas, de silencio, de contemplación y escucha atenta... Son más útiles unos ojos abiertos y unos oídos atentos para captar la belleza de un lugar, de sus gentes, de su CULTURA (así con mayúsculas que es la más minúscula de las palabras, la más pegada a la piel de los que la viven)... que cualquier versatil diccionario o guía o mapa.

Las palabras "de viaje" están hechas de ilusión, de generosidad y renuncia. Del voluntario olvido temporal de nuestra propia identidad, que nos ayuda a entender lo que vemos, lo que oímos, lo que sentimos... Porque el verdadero viaje es el que nos arranca de adentro afuera, nos empuja a mirar, nos enseña a escuchar... Nos permite un breve descanso... de nosotros mismos.

el don de (enseñar) la palabra

domingo, junio 24, 2007

La palabra es un regalo. Un precioso don derramado en las entrañas de aquellos que aún tratan de apresar la verdad. Es un presente inesperado, inmerecido, a veces desconocido, oculto. El don de la palabra esconde a ratos sólo aire, fuegos de artificio, vanidad. Las palabras entonces andan como huérfanas, desgarradas, arrancadas del alma que las engendró. Pero en otras ocasiones las palabras son lazos, vínculos, dulces ataduras entre quien las regala y quien las recibe, vanguardia cordial que desbroza las capas y capas que niegan el contacto de los corazones.

En una película de esas clásicas, clásicas Rebelión en las aulas un jovencísimo Sidney Poitier recibe una bofetada de sinceridad de una maestra de mediana edad consciente de sus propios límites... "Ud tiene un don... cualquiera puede ser ingeniero pero no hay mucha gente capaz de educar a estos muchachos" Los dones (como el de la palabra) son exclusivos o minoritarios o escasos o escondidos (por eso son tan apreciados). El don de (enseñar) las palabras, de mostrar su poder, de hacer sentir la ternura que encierran, de empujar hacia la libertad que prometen, del milagro de "hacer hacer" implica la responsabilidad de desarrollarlo y el sagrado mandato de transmitirlo, de incentivarlo, de buscarlo allá donde se encuentre, de desvelarlo y darlo a conocer.

Una de las mayores satisfacciones del maestro es descubrir el poder, los dones, las capacidades que se encuentran dormidas en sus alumnos. Descubrirlas y re-conocer su valor, su potencial, el inmenso poder de lo inmerecido, de lo otorgado, del don.

García Márquez pidió en el último congreso del ya anciano idioma español que escribamos, y que escribamos bien... para esos millones y millones de lectores ávidos por encontrar en las palabras algo más que promesas o esperanzas de consumo. Que escribamos bien, que mimemos las palabras, que pongamos en el cajón de los regalos el más preciado, el más frágil, el más etéreo, el don de (enseñar) la palabra.

palabras que cruzan el océano

miércoles, junio 06, 2007

Un amigo de Puerto Rico me dejó un mensaje hace unas semanas y no he podido contactar con él. Como a veces es difícil o un poco indiscreto dejar comentarios aquí... os dejo una dirección de correo a la que escribir para poder contactar...

palabrasquemiran@gmail.com

palabras... amigas

lunes, junio 04, 2007

Las palabras son amigos a los que hay que ir conociendo. Como en la verdadera amistad... no se puede recurrir a ellas con urgencia, con prisas, sin cuidado. Como en una relación con vocación de crecer y hacer crecer no se les puede pedir "consejos" a la carta, recursos fáciles, recetas. Las palabras (la Palabra, por supuesto) como los amigos nos devuelven tan sólo aquello aquello que les damos (aumentado al ciento por uno). Cuando uno encuentra la palabra justa, la adecuada, la perfecta... vuelve a ella como al amigo sabio que siempre tiene el espejo adecuado a nuestra vida. Cuando uno se acerca a las palabras con unción, con cariño, con sosiego encuentra miradas que le iluminan negruras que jamás se pensaron fértiles.

Las siguientes palabras son robadas (o prestadas como casi todas) pero al leerlas he vuelto al café con el amigo antiguo, a la conversación sin prisas, a la escucha...

la cosecha de la lectura

Para crear una relación personal y profunda entre el lector y el libro, se requiere una actitud de concentración y sosiego que el mundo actual no solamente no favorece sino que intenta desprestigiar como poco rentable. La adicción apasionada a la lectura va cayendo cada día más en desuso y relegando al núcleo de sus fieles a la condición de naúfragos amenazados por una amalgama de corrientes mucho más rápidas, llamativas y estruendosas, que a duras penas dejan ya respiro para sacar la cabeza y resistir el embate de sus oleadas.

Se lee más que nunca de milagro, porque milagro es que puedan producirse aún situación en que una persona abrace gustosamente a su soledad, de espaldas a cualquier interferencia. (...)

La lectura fructífera no es nunca pasiva ni puede limitarse el lector a esperar el santo advenimiento de unos efectos espectaculares, sin poner algo de su cosecha. (...) Es como el encuentro con un amigo. Y la conquista de la intimidad con ese amigo no es fulminante e inmediata, sino lenta. Pone a prueba nuestra capacidad de entender y descifrar lo que brinda, nos va revelando nuestra intimidad en contraste con la suya.(...)

Los libros -cómo los amigos- no se pliegan a caprichos tiránicos ni pueden hacerse nuestros de la noche a la mañana. Su esencia reside precisamente en que van a decirnos cosas demoradas, reñidas con la prisa, en que nos van a ayudar a poner la realidad un poco más distante para que no nos ahogue y la entendamos mejor. Y un libro comprado bajo el espejismo de que va a funcionar por sí solo, sin el requerimiento de nuestra participación, como cualquier electrodoméstico, será puro ornamento en nuestros estantes. Nos dará prestigio, citaremos a su autor, pero ese autor -vivo o muerto- se reirá por lo bajo desde dondequiera que esté, y susurrará entre dientes, como aquel marinero del romande del conde Arnaldos: "Yo no digo mi canción sino a quien conmigo va".

Carmen Martín Gaite."La cosecha de la lectura" (adaptación)Cauce 2000, enero-febrero de 1987. Publicado en Tirando del Hilo.

palabras... políticas

La política debería ser el arte de las palabras. Pero no lo es. Las pre-campañas, campañas, post-campañas... están llenas de exabruptos, zafiedad, parquedad, palabras ariscas, desconchadas, gastadas, palabras en harapos. Términos abstractos que se adelgazan de contenido. Disquisiciones semánticas que prostituyen las palabras haciéndolas bandera de causas espúreas: matrimonio, nación, negociación...

La "palabra-política" no encuentra asiente ni palabra que la responda. Es una lástima que aquellos en quienes tantas miradas se posan y a quienes tantos oídos se dirigen se hayan enredado de tal manera en sus propias palabra-laberinto que ya no puedan salir de las palabras egocéntricas que les envuelven: auto-nomía, auto-evaluación, auto-COMPLACENCIA.

Frente a la "palabra-política" hace apenas unos días escuché palabras vivas de una comunidad educativa en el acto de despedida de los alumnos de último curso. Padres, maestros y alumnos se amarraron a la fuerza de las palabras para sembrar sus esperanzas, recolectar gratitud y lanzar al viento ilusiones de futuro. Sutileza, ternura, compasión, bienaventuranza, misericordia, futuro, escucha... hambre... Hambre y sed de justicia, de educación, de futuro... Hambre de curiosidad, de anhelos, de sueños... Hambre de vida que se queda posada en la boca del estómago, en la mente, en el alma de un puñado de jóvenes que aún creen (con cándida inocencia) que se pueden cambiar las cosas. Frente al manido "diálogo" la escucha... frente al gastado conflicto, compañerismo... frente a la victoria, construcción... La nostalgia, la infancia, los esfuerzos, la superación, el carácter, el amor...

Gracias a las palabras. Gracias a los jóvenes y adultos que aún las paladean y las clavan en lo hondo... Gracias.

amor de mis ENTRETELAS

lunes, mayo 21, 2007

Guardo tu cariño en los pliegues de mi alma, guardo los recuerdos en el embozo del corazón, guardo tus miradas en la tinta de mis ojos... guardo lo que aún no ha sido... en el amor... de mis entretelas.

Entre-telas, entre amigos, entre besos, entre palabras y dudas, entre-lazados, entre-tenidos, entre-gados, entre-metidos, entre tu alma y la mía: tu mirada y mi piel.

Entre las sílabas de mis palabras se escapan gemidos sordos y ciegos, entre las líneas de lo que escribo está tu mirada dando vida a lo que pienso, a lo que siento, a lo que soy... Entre tú y yo formamos mucho más que un algoritmo. Entre todos se construye, entre los árboles hace tiempo que no se ve el bosque, entre tu ropa se encuentra el secreto y la ternura. Entre nosotros, palabras, entre nosotros, silencio.

Las entretelas de tu corazón esconden enigmas eternos que se renuevan con cada sonrisa, con cada pensamiento, con cada proyecto, con cada esperanza que arrojas al mundo con generosidad insensata. Si alguna vez te sientes vacía, o sola (que es lo mismo pero encarnado) busca en las entretelas de tu alma y encontraras allí alguna palabra, algún latido... y mi corazón refugiado al cuidado de tu falda.