palabras... políticas

lunes, junio 04, 2007

La política debería ser el arte de las palabras. Pero no lo es. Las pre-campañas, campañas, post-campañas... están llenas de exabruptos, zafiedad, parquedad, palabras ariscas, desconchadas, gastadas, palabras en harapos. Términos abstractos que se adelgazan de contenido. Disquisiciones semánticas que prostituyen las palabras haciéndolas bandera de causas espúreas: matrimonio, nación, negociación...

La "palabra-política" no encuentra asiente ni palabra que la responda. Es una lástima que aquellos en quienes tantas miradas se posan y a quienes tantos oídos se dirigen se hayan enredado de tal manera en sus propias palabra-laberinto que ya no puedan salir de las palabras egocéntricas que les envuelven: auto-nomía, auto-evaluación, auto-COMPLACENCIA.

Frente a la "palabra-política" hace apenas unos días escuché palabras vivas de una comunidad educativa en el acto de despedida de los alumnos de último curso. Padres, maestros y alumnos se amarraron a la fuerza de las palabras para sembrar sus esperanzas, recolectar gratitud y lanzar al viento ilusiones de futuro. Sutileza, ternura, compasión, bienaventuranza, misericordia, futuro, escucha... hambre... Hambre y sed de justicia, de educación, de futuro... Hambre de curiosidad, de anhelos, de sueños... Hambre de vida que se queda posada en la boca del estómago, en la mente, en el alma de un puñado de jóvenes que aún creen (con cándida inocencia) que se pueden cambiar las cosas. Frente al manido "diálogo" la escucha... frente al gastado conflicto, compañerismo... frente a la victoria, construcción... La nostalgia, la infancia, los esfuerzos, la superación, el carácter, el amor...

Gracias a las palabras. Gracias a los jóvenes y adultos que aún las paladean y las clavan en lo hondo... Gracias.

1 comentario:

Juan Manuel dijo...

excelente es lo q buscaba