Anabel

domingo, noviembre 08, 2009

Anabel es una sonrisa que llega sin avisar. Anabel es dulce, delicada, frágil. Anabel es la amiga heredada del tiempo y de otros amigos. Anabel es una bolsa de viaje en el andén de una estación. Un paseo en coche por Barcelona, una cena improvisada, una sobremesa eterna plagada de café, de libros, de música y viajes...

Anabel ha recorrido el mundo pero sus ojos miran siempre como por primera vez. Anabel ya tiene años para no ser una niña pero conserva la curiosidad intacta, la inocencia -castigada por las circunstancias y el tiempo- viva. Anabel escucha más que habla. Y cuando habla, sus palabras llevan oídos, ojos, atentos a cuanto ocurre a su alrededor.

El corazón de Anabel tiene brazos: es capaz de rodear a los que ama, en el tiempo, en la distancia; es capaz de abrazarlos con cuidado cada vez que se encuentran. Los abrazos de Anabel son siempre nuevos.

Anabel es una llamada de teléfono, un SMS, un correo... Anabel es un trocito de ternura que se nos regala en unas pocas letras, a lo largo del tiempo, dosificado y gratis. A través de los años Anabel ha sido un pedazo de nuestro propio corazón que salió despedido desde el primer encuentro y anda por ahí con vida propia. Un fragmento de nuestros sentimientos caminando por las calles de la Ciudad Condal.

Nosotros también nos quedamos con Anabel en la memoria, en los recuerdos compartidos, en las entretelas del corazón. Por eso, cada vez que alguien sonríe franco, abierto, generoso... es su sonrisa la que cumple años a nuestro lado... Y entonces suena el teléfono...

FELICIDADES ANABEL.






La imagen es de Moni Pérez, elgatodepapel.blogspot.com

Escritor

martes, octubre 13, 2009

Siempre me "he sentido" escritor. Ahora, al fin, "soy escritor". Porque escribo.

con una mano a la espalda

domingo, septiembre 06, 2009

Yo a ti te gano con una mano atada a la espalda. La frase podría ilustrar la prepotencia de cualquier matón de patio de colegio o la alevosía de un portero de discoteca cualquiera. Nada más lejos.

Con una mano a la espalda ella nos regala más de lo que podemos asimilar. Con una mano a la espalda ella se pelea con la realidad cuando más difícil se nos pone. Y la vence. Con una mano a la espalda ella nos enseña que la paciencia no es sinónimo de pasividad. Con una mano a la espalda los años pasan despacio y las horas juntos demasiado deprisa. Con una mano a la espalda los gestos son torpes pero su mirada es cada vez más honda, más precisa. Con una mano a la espalda sus palabras son el bisturí que acierta a separar los sentimientos más puros.

Pero con una mano a la espalda la mente se enseñorea, las sombras se extienden y el ansia le echa un pulso desigual. Con una mano a la espalda las pasiones se aquilatan con el fuego de la paciencia. Con una mano a la espalda el corazón se desboca y se desliza ladera abajo.

Y sin embargo ella se mira en mis ojos, escucha los llantos, crea, crece, lucha, ríe, llora, y entrena la felicidad como un esfuerzo de días, de minutos, de segundos...

Con una mano a la espalda ella sigue siendo grande, su corazón inmenso, sus ganas de vivir inagotables, la fuente de su esperanza eterna. Ella a mí me gana con una mano atada a la espalda. Y otro año más, aunque no quiera, me dejaré ganar.

FELICIDADES

plbrs ncmplts

viernes, junio 19, 2009

Hubo una vez (lo copio no lo invento) un huerto donde los enamorados podían acudir a buscar palabras para expresar lo que sentían. Allí crecían palabras de todo tipo y cada una tenía un precio ajustado a sus efectos y su etimología. Cada cual podía obtener allí palabras sembradas por otros que dijeran todo aquello que uno no sabía cómo decir. Los más atrevidos compraban consonantes y trataban de hacer con ellas palabras imposibles.


Encontré allí en otro tiempo palabras y palabras llenas de matices, de sabores, y cuajadas de historias. Algunas las compré, otras las robé. Las más, las tomé prestadas, las junté a mi modo y las hice mías. Y así fueron a veces tuyas a veces nuestras.

Después pasó el tiempo y un día, estando tú lejos y mi corazón solo, descubrí que mis palabras, las mejores, las más certeras, las más hondas... habían quedado incompletas.

Intenté releerlas y eran todas un conjunto impronunciable de consonantes apretadas, embarulladas, perdidas, incomprensibles e inasequibles.

Las palabras -y la vida- se me escurren y se me enredan cuando no puedo poner “las vocales” de tu vida en la mía. Las palabras -y la vida- me abren un vacío en canal cuando no te tengo cerca. Mis mejores ideas, las más sabias, las más tiernas, las más mías... no suenan a nada si no tienen las vocales de tu mirada, de tu risa, de tus manos para pronunciarse y volar.

Gracias por terminar mis palabras. Gracias por terminarME.

4 años

jueves, abril 23, 2009

En las relaciones, como en democracia, debería haber elecciones generales cada cuatro años.

Mi programa electoral estará vacío de promesas y repleto de versos, desnudo de intenciones y rebosante de deseos. No habrá mítines ni arengas porque contigo ando siempre en campaña.

Propongo mantener la soberanía en el mismo amor que la fundó, un amor hondo y profundo que forjó una coalición que ignora nuestros intereses y mira siempre a los ojos.

Reformaremos si hace falta nuestra Carta Magna, que para mí, hacia ti... sea siempre Carta Blanca.

Respetaré sin condiciones ni negociación tu “estado de las autonomías”, tu idiosincrasia y tu idioma tantas veces fabricado de silencios y de gestos a escondidas -que son los que guardan los sentimientos de veras-.

Construiremos juntos -espero- una ciudad -un hogar- más habitable y más tierno. Un lugar donde llegar, donde volver, donde esconderse o llorar. Un lugar que nos recoja de vez en cuando hechos pedacitos después de dejarnos la piel (el alma no, el alma es sólo nuestra) en una de tantas batallas de esas perdidas que emprendemos a diario.

De los dos, atenderemos siempre al más débil. Protegeremos las dudas y las indecisiones. Animaremos en los momentos de flaqueza y disfrutaremos hasta dolernos los tiempos de bonanza.

En cuatro años de balance... se me ocurren cuatrocientas razones para renovar este pacto de gobierno...

Hoy se celebran nuestras elecciones generales y yo, de nuevo, te elijo a ti, por MAYORÍA ABSOLUTA.

Palabras casi-perfectas

miércoles, enero 28, 2009

Nadie es perfecto. Los años y los daños nos lo van repitiendo como un murmullo suave y recalcitrante. Nadie es perfecto.

No hay nadie que sea capaz de escuchar mis silencios, de ignorar mis palabras, de hablarle a mis miradas y de acallar mis dudas. Tú no eres perfecta, pero casi.
No hay nadie que se trague mis cuentos, que me escuche encandilada más allá de 10 minutos, que se despierte y me mire... y sonría. Tú no eres pefecta, pero casi.

No hay nadie tan divino, tan humano que sea capaz de ver más allá de las bravuconadas, de las alharacas y los aspavientos que a veces hacen de mi vida un molinillo de viento. Tú no eres perfecta, pero casi.

No hay nadie que aguante el mal humor de la gripe, la hostilidad del silencio, las tardes urañas y las mañanas perezosas. Tú no eres perfecta pero casi.

Nadie es perfecto y el tiempo como una lupa nos muestra las imperfecciones, los surcos, las señales y las marcas... Nadie es perfecto pero yo tengo a mi lado... besos de desayuno, miradas que son caricias, tu cuello sobre el regazo, tu tiempo estirado y largo, el sol oculto en tus manos, el fuego, las travesuras, las pullas, los noteaguanto, el café por la mañana, los pies fríos, calcetines, el cuidado... Tú no eres perfecta... pero casi.

salir de las palabras

miércoles, diciembre 10, 2008


Hay pocas cosas que obliguen a uno a salir de las palabras para instalarse en el corazón de las cosas. Hay pocas cosas que fuercen a las palabras a decir mucho más de lo que encierran. Hay pocas cosas que lleven en su adentro tanto aire, tanta luz, tanta ternura encerrada que produzcan sonrisas y curen las ausencias...

Hoy he llegado a casa mudo de palabras porque sabía que no estabas. Hoy he aparcado el coche como quien aparca la prisa para subir un momento a casa y tomarme un respiro... Y la casa estaba llena de luz. Y el respiro estaba lleno de ti. Y la casa estaba llena de palabras escondidas en cada rincón. En la puerta de la nevera, en el mando a distancia, en el lavabo y la almohada. Y cada palabra era una sonrisa. Y cada sonrisa era una mirada. Y cada mirada estaba entera empapada de todo lo que necesito: tú.

Así que he roto mi silencio para salir de las palabras. Así que he vuelto a escribir para dejar salir a las palabras que andaban remolonas, que viven desorientadas y que nunca saben como llegar a decirte todo lo importante.

Y he imaginado que las palabras tienen entrañas ¿lo he imaginado? Y he mirado despacito, una por una, aquellas que me gustaría que viajaran hoy en tu maleta... "Adelante", estaba llena de curvas y recovecos, de rodeos y pasos atrás, estaba repleta de trampas de la voluntad y la pereza... Y en el fondo, en una esquina, agazapada estaba escondida en su interior la necesidad de verte avanzar, de verte crecer, de verte más tú para ser más yo. "Disfruta" es una palabra discreta, pintada del color convencional de los buenos deseos, barnizada con el tacto gastado del uso vacío... Pero por dentro estaba llena de sonrisas, de ideas, de aprendizajes... rebosante de proyectos, de palabras, de miradas... hasta arriba de endorfinas (¿se dice así?) que te devuelven a mí cansada pero más sabia, más feliz. "Juntos" me miraba callada desde una esquina de tu maleta, olvidada. Más silenciosa cuanto más separados. Más verdadera cuanto más repetida. Y por dentro el vacío: sin espacio ni tiempo... un huequecito en el que me he colado yo y he viajado en tu maleta, acompañándote en las cenas a 3 euros, en las conferencias sesudas y en los paseos junto al mar... Porque cada aventura, cada minuto, cada kilómetro... los vivo contigo.

palabras con "licencia"

lunes, octubre 06, 2008

Porque ya eres algo (mucho) de lo que soñaste ser.
Porque ya has llegado y tienes conciencia de estar a punto de empezar.
Porque el tiempo no pasa sobre ti sino que te ensacha el alma y te hace crecer.
Porque el límite es el infinito -en el que tantas veces te has perdido-.
Porque verte feliz me impide mirar hacia otro lado.
Porque eres más de lo que crees y menos de lo que puedes.
Porque ya tienes permiso para explorar mis sueños "con licencia"
FELICIDADES.

palabras regalo... palabras milagro

viernes, septiembre 26, 2008

Aunque ando escribiendo en otras carpetas de mi mac no puedo resistir dejar unas palabras en estos días...


Cuando la vida te viene de cara, cuando las cosas encajan, cuando los besos son correspondidos, cuando el cariño es mullido y la pasión nos envuelve y nos protege... se acaban las palabras. Los silencios son elocuentes cuando la vida nos responde...

En esos días dulces y rojos, en esos días amables e intensos... las únicas palabras que sirven son las palabras regalo... las palabras milagro. Sonidos que suenan conocidos, sílabas que se unen solas y letras que rebosan agradecimiento. Bastaría tal vez con pronunciarlas pero entran ganas de paladearlas, saborearlas, gritarlas o proclamarlas. Porque nos sentimos tocados por la gracia, acariciados por la vida, abrazados por la suerte.

Un regalo es un milagro que transforma un día gris en un estallido de emociones que discurren por los adentros. Un milagro es un regalo que no merecemos pero que acogemos con la humildad del que se sabe pequeño en sus miserias pero enorme porque es amado. Tu amor me hace grande y por eso la vida te está llenando de palabras-regalo, de palabras-milagro.

palabras de emergencia

martes, septiembre 09, 2008


La mejor manera de escribir es... por necesidad. Hay palabras que vienen a apagar fuegos -a veces incendios que provocaron otras palabras menos afortunadas-. Hay palabras que salen de adentro como a borbotones, desparramándose muchas veces en el silencio. Hay palabras necesarias y palabras urgentes.

Es necesario saber qué quieres hacer con tu vida pero es urgente saber quién quieres ser. Es necesario decirte que te quiero pero es urgente ponerle carne a las palabras, y saliva, y sudor, y corazón. Es necesario dar respuesta a las peticiones de la vida pero es urgente reconocer las preguntas importantes. Es necesario compartir las palabras pero es urgente regalárselas a quien nos quiere. Es necesario reconocer los límites y los defectos pero es urgente agradecer cada segundo contigo porque me hace ilimitado, eterno, especial.

Estos días en que empieza todo, en que todo renace y se renueva (cómo no ibas a nacer en septiembre)... son los días en que se vuelve a las palabras esenciales... Te digo tantas veces que te quiero, que te necesito, que me completas, que me haces mejor, que me guías, que me encuentras, que me centras, que me expandes... que las palabras se gastan a veces con el sabor de cada día... Por eso hoy en los primeros días de tu siempre nueva vida quiero regalarte tres palabras que son el origen y el fin, el pasado y el futuro, los secretos guardados en el corazón y las emociones desbordadas en caricias... Hoy te regalo... ÉRASE UNA VEZ

palabras "a tiempo"

lunes, junio 09, 2008

A tiempo y a destiempo... Hablamos sin parar y sin parar desperdiciamos las palabras. Porque si no sirven para hacer brotar la sonrisa, si no hacen estallar en carcajadas, si no endulzan una tarde gris de trabajo... es mejor no gastarlas.

Todas las palabras son bellas -como las personas- dichas a tiempo, en su momento. En la dirección adecuada, con el sentido correcto. Todas las palabras son hondas -como las personas- cuando no les colocamos balizas de mentira e interés que las mantienen a flote, en la superficie. Todas las palabras son útiles -como las personas-. Cuando las regalamos sin más, cuando las usamos sin prostituirlas al servicio de nuestros sentimientos más pueriles. Todas las palabras encienden lucecitas en la noche -como la personas- si las dejamos arder y no apagamos la llama que titila.

Tantas veces no encontramos la palabra, las palabras (las personas) adecuadas para éste o aquél caso, para ésta o aquella pena que acabamos por pensar que no sirven las palabras, que tal vez valga más el silencio, la indiferencia... Pero no es así .... sólo hay que saber decir y abandonar las palabras "a tiempo".

La foto es de Cristina Marco.

escala de grises

martes, junio 03, 2008

Siempre me admiró la capacidad de los arquitectos de reproducir el mundo a escala... Desde su atalaya a medio camino entre el arte y la técnica son capaces de representar los recovecos, rincones, imperfecciones y angosturas de cualquier lugar en un plano de ¡sólo dos dimensiones!...

La misma capacidad que los fotógrafos tienen de reducir el mundo lleno colores, infinitos matices brillos y reflejos... a una simple combinación de grises...

Las palabras, la literatura, es al fin una escala de grises que trata de atrapar la vida, de reducirla a escala, de limitarla a las interminables variaciones de gris que pretenden serle fiel. Las palabras, la literatura, es al fin un mapa para la vida que -si es buena literatura- cualquiera puede descifrar. Pero a la buena literatura la vida le rebosa por los bordes, se le escapa, se le agolpa en las tapas y la revienta. Porque la buena literatura no se limita a mirar desde arriba, de lejos sino que se acerca con las palabras a las entrañas del dolor y las pasiones, a los rincones más oscuros del deseo y el miedo, al brillo casual de una mirada, a la levedad de un gesto a lo lejos, a la intensidad de un grito silencioso... Porque la buena literatura disecciona lo que sienten hombres y mujeres... lectores... y lo ilumina, lo extiende, lo dibuja... lo expone... lo interpreta y le da sentido. Porque la buena literatura está llena de color y tiene más de 3 dimensiones...

De momento... me basta escribir en "escala de grises"

promesas

lunes, junio 02, 2008

Hace poco recibí un mensaje de N. en el que me recriminaba - animaba - abroncaba - instigaba a continuar escribiendo aquí en este rinconcito que un día A. me regaló en la Internet.

He de reconocer que muchas veces tengo dudas... Las palabras son parte de uno y las lleva tan pegadas, y las usa, las mal-usa, las ab-usa de tal modo que llega un momento en que no sabe si ha llegado ya el tiempo del silencio. Uno se pregunta si la novela siempre inacabada quedará siempre así... eternamente proyectada. Uno se pregunta si las palabras son necesarias... incluso para uno.

Y entonces releo todo esto, y escucho los ecos de mis palabras y me lanzo a una espiral de promesas a mí mismo que sé que no cumpliré pero que no quiero dejar de hacer.

Prometo no dejar de creer que una palabra puede cambiar una vida.
Prometo seguir venerando las palabras ajenas que han dado un vuelco a mi vida, los "te quiero", los "adelante", los "podemos", los "nosotros".
Prometo que seguiré creyendo que algún día terminaré lo empezado.
Prometo regalarme el tiempo necesario para las palabras.
Prometo defender con uñas y dientes el tiempo de los dos.
Prometo no olvidar que en las palabras descansa lo mejor de mí.
Prometo dejar un mensaje en tu buzón cada vez que se me agarre una pena en el corazón.
Prometo acunar tus palabras para que se duerman junto a mi alma en silencio.
Prometo seguir bebiendo de tus ganas de vivir.
Prometo dejar que las palabras sigan su camino.
Prometo no dejarlas pasar de largo ante mí.

Sé que no puedo cumplir mis promesas, que no puedo evitar cruzar los dedos... Por eso te doy las gracias Nerea, por eso te doy las gracias Asunta. Por no dejarme escapar de mis promesas...

palabras ajenas (cuando los sueños se pueden tocar)

lunes, marzo 03, 2008

Hace apenas unas horas DL me ha mostrado emocionado, contenido, humilde y discreto (como es él sólo cuando "es" en serio)... el primer ejemplar de su última novela. Prometo hablar "largo y tendido" del texto cuando se publique y se presente oficialmente.... Pero de momento me gustaría volcar en este pequeño rincón de palabras un agradecimiento, dos deseos y una "descarada" alabanza.

Gracias DL por compatir tu "grandeza" con los amigos. Por hacer de la humildad la mejor garantía de tu calidad. Por la constancia, por la paciencia, por la artesanía de tu oficio y el arte de tus palabras. Gracias por recoger junto a tus palabras los nombres de aquellos que nos preciamos de ser tus amigos y que vivimos -con los celos inevitables- con orgullo tus éxitos.

Ojalá que tus palabras sigan siempre siendo como tus sueños. Inabarcables como el mar que tanto te atrae. Concretas y realizables como los proyectos que emprendes sin descanso.

Ojalá que tus sueños sigan siendo siempre de esos que se pueden tocar, que se pueden leer, que se pueden escuchar y que tu generosidad siga compartiéndolos con los viejos amigos y los nuevos, con admiradores y enemigos, con compañeros y desconocidos... Que tus sueños sean de los que tienen olores, sabores, texturas y lecturas infinitas. Que la ambición no se te acabe. Que los proyectos se te acumulen sobre la mesa. Que las ganas se te renueven. Que el tiempo se te estire. Y que el cariño sea como tus sueños infinito como el océano, palpable como las pruebas de tu amistad.

Alabar, adular, halagar, elogiar, encomiar, enaltecer, celebrar... las palabras ajenas que están a punto de nacer en forma de libro resulta fácil cuando el oficio de narrador seduce y conquista a todo el que se acerca a la escritura honesta, cuidada, preocupada de DL. Resulta sencillo alabar "descaradamente" una literatura que precisamente no tiene máscaras, ni pretensiones vacuas, que devuelve a la historia todo su valor, que permite que los personajes sean exactamente eso: personajes que reúnan, que proyecten, que acumulen nuestros sueños y pasiones, nuestras ansias y temores, que sean portadores de nuestros más íntimos deseos y que nos arrastren en aventuras llenas de magia y misterio. Porque nos hacen tanta falta palabras para soñar... Gracias.

más palabras

domingo, febrero 24, 2008

Porque a veces se me (nos) olvida que las palabras están cargadas de intención

Porque a veces se me (nos) olvidan todas las palabras y me quedo mudo ahogado en mis propios pensamientos sin forma ni color...
Porque a veces las palabras no están "de más"...

Porque me haces sonreír por las mañanas, que no es fácil. Porque la vida contigo jamás es aburrida. Porque tus planes me sacan de lo inane. Porque dedicas horas y horas a escuchar a los demás y eso me recuerda lo que valen las palabras. Porque no me das la razón. Porque haces de la vida algo intenso y único. Porque el cansancio y el dolor no te tumban ni te paralizan. Porque no puedes dejar de leer cuando las palabras merecen la pena. Porque explotas ante la injusticia. Porque te preocupa dar con las flores adecuadas. Porque tus ojos son sólo para lo que merece ser mirado. Porque a veces tus ojos son exclusivamente míos. Porque sonríes con la mirada. Porque el tiempo te pertenece. Porque tu desorden no me deja acomodarme. Porque me enseñas a esperarte. Porque no te gusta esperar. Porque tienes más voluntad que fuerza. Porque tus pensamientos son como chispas que arden siempre a nuestro lado. Porque cuando estás... estás. Porque eres capaz de robarle minutos al sueño. Porque madrugas. Porque te apagas por la noche como el ocaso más dulce. Porque siempre renaces. Porque la verdad no se esconde de ti. Porque tu mano busca la mía cuando paseas a mi lado. Porque siempre ocultas un deseo. Por tus proyectos. Porque los sueños a tu lado son reales. Porque mi alma es sólo un trocito de ti...

palabras "de más"

lunes, enero 28, 2008

Hay palabras que sobran, que estorban, que interrumpen, que no dicen nada. Hay palabras que, como una visita inoportuna, están de MÁS.

En el (casi) sagrado acto de la escucha hay palabras que, como en la más cruel de las antiguas tradiciones, matan al mensajero: las palabras de Otro que se habían regalado honestas, sinceras, generosas. Los "sí...pero", los "es que...", los "sin embargo", los "yo pienso...", los "en mi opinión..." destruyen la belleza, la novedad, la sorpresa encerrada en el relato del Otro, que es su propia vida, cuando es de verdad.
Palabras que matan en lugar de dar vida, en lugar de animar, de extender, de estimular, de encender... las palabras que me das. En lugar de tirar del hilo como los "cuéntame más...", los "explícamelo", los "enséñame", los "hazme entender"... cortan la hebra que teje los sueños.
Sobran las palabras que dudan, que cuestionan, que critican, que ironizan, que matizan, que provocan.
Poner "reservas" a las palabras del Otro es "guardarse", "reservar" mi propio pensamiento, mi propia verdad. Escatimar mi atención y mi mente por miedo a disolverme en tu historia, en tu cuento, en tu verdad.
Las palabras dan tanto miedo como el amor. Y si no deja uno que los besos, las palabras, se extiendan, se alarguen, se vuelvan soberanos... no acariciaremos jamás el rostro del amor, el olor de la verdad. Cada palabra medio-escuchada es un beso mal dado y una caricia descuidada. Cada palabra enterrada en matices, discursos, disensos, debates y polémicas es una palabra perdida, una palabra de menos. Y las mías, ahora ya, palabras "de más".

palabras perdidas

domingo, enero 27, 2008

Cuántas cosas se quedan por decir. Cuántas cosas sentidas, pensadas, vividas... desaparecen de una vez y para siempre en el lento pero seguro proceso del olvido... Hace no demasiado tiempo veía en una entrevista televisiva al viejo escritor y profesor... Sampedro alardeando de su distancia con las nuevas tecnologías (por qué será que para algunos ya no son tan nuevas) y exhibiendo orgulloso su "ordenador personal": una pequeña libreta en la recoger y ordenar las ideas, los pensamientos, las PALABRAS para que no se escapen, para que no se pierdan.

Dicen que somos esclavos de nuestras palabras y dueños  sólo de nuestros silencios. Pero las palabras no dichas, no pronunciadas, no regaladas, no escupidas, no vomitadas... (y así podría seguir más y más)... son como el agua que se escapa entre las manos... Por más que junte los dedos, que me esfuerce en recuperar aquellas palabras, aquellas ideas, aquella frase genial, aquella sensación, aquel momento... se escurre y se precipita, derramado en el suelo de las vidas que ya nunca seremos capaces de vivir.
En el reino de los besos olvidados, de los abrazos amagados, de la ternura escondida... duermen también las palabras perdidas. Las palabras que por pereza o pudor, por prisa o temor, por falta de amor... se han ido perdiendo, olvidando, deshaciéndose. Son líquidas, escurridizas, espesas y torpes... Son ya sólo la sombra de la palabra que fueron. No significan nada. Son irrecuperables. Porque las palabras perdidas son... palabras sin tiempo.
Y todo esto, ¿a cuenta (o es mejor a cuento?) de qué?... Muchos días sin escribir. Muchos días sin dejar que las palabras nutran, rieguen, inunden el corazón de los que me quieren. Muchos días de palabras... perdidas. Y porque hay palabras que no quiero que se pierdan y porque hay palabras que aún están por inventar, porque hay palabras que sólo significan si las susurro a tu lado. Porque no quiero derramar el vaso de los "tequiero", de los "ahora", de los "parasiempre", de los "tu",  de los "cuéntameunahistoria"... Porque no quiero perder ni una sola palabra más... Mañana me compraré una libreta. (otra más). Y no te prometo nada. Pero tal vez, sólo tal vez, esta vez encuentre las palabras, la palabra adecuada para ti.

año nuevo

miércoles, enero 02, 2008

Cada vez que me amas es un milagro

palabras de navidad (y año nuevo)

lunes, diciembre 31, 2007

En estos días recibimos mensajes y mensajes llenos de buenos deseos, de memorias compartidas, de "paz y amor" y de las mejores intenciones... Entre las bromas, el cinismo y el escepticismo se cuela a veces alguna que otra "palabra" de Navidad. Palabras de esas que nos hacen poner la piel de gallina, que nos encogen el corazón, que nos hacen sentirnos pequeñitos e inmensos a la vez. Entre mensajes repetidos y reenviados, SMS, MMS, E-mail, tarjetas navideñas, aguinaldos... se cuela el corazón de los que nos recuerdan estando lejos, de los que nos guardan en un rinconcito de la memoria y el cariño, de los que sabemos que sufren estando cerca o lejos y a los que tanto nos cuesta enviar palabras de consuelo (monta.. va por ti).
Nunca he sido capaz de decir en pocas palabras lo que podía decir en un montón (mis amigos saben bien de mi incontinencia verbal) pero cuando se trata de dejar brotar el corazón y ser honesto, cuando se trata de dejar constancia de lo que a uno mismo le hace ser lo que es y le sustenta... casi siempre me quedo mudo. Así que SILENCIO... nos ha nacido un Sueño, se nos regala un año (bisiesto).

sin pudor. palabras-blog

viernes, diciembre 14, 2007

A J.S. le parece que escribir en un blog tiene algo de desahogo y mucho de exhibicionismo. Le parece que mostrar "las vergüenzas" de uno ventiladas en público es algo así como una patología. En cierta manera le parece impúdico.
A J.S. no le gustan demasiado las palabras, así "a secas". Prefiere las imágenes y las canciones. J.S. nació tal vez demasiado tarde -o demasiado pronto-.

Escribir en un blog (o donde sea) es vencer el pudor, y con él... el miedo, el desasosiego, la angustia, el aislamiento. Escribir -y publicar en un blog o donde sea- es salir de la cueva oscura de nuestro propio regodeo egocéntrico.

No se puede ocultar la luz debajo de de un celemín. No se pueden esconcer la belleza, la verdad, la bondad... sólo por pudor.

Lo hermoso no tiene, no siente vergüenza porque no se engríe de su propia belleza.

Lo verdadero no tiene, no siente pudor porque no tiene doblez y se muestrar tal cual es.

Lo bueno no tiene, no siente vergüenza porque busca la luz y huye de lo oscuro.

Las palabras-blog son mucho más que tristes actos de exhibición o de derroche cuando buscan la belleza, la verdad, la bondad. Y si no encuentran no es culpa suya... Es que son difícil de apresar.

escribir...

jueves, diciembre 13, 2007


Escribir juntos es escribir completos... Gracias a los "compañeros" del taller de escritura.


Escribir ... un mar de posibilidades...
Escribir es... desahogo, explosión, estallido...
Es jugar a ser Dios, crear mundos, realidades, ilusiones...
Escribir es demasiado importante como para hacerlo en público
demasiado egoista como para no compartirlo..
Escribir es "jugarse la vida" en palabras..
Escribir es deahogarse, dejar a un lado los problemas que hacen que no seas feliz.
Es poder gritar sin dar voces, poder amar sin ser visto.
Es adormecerse pensando borrones y amanecer mudo, sin palabras...
Es fluir, es vivir, es sentir
Es ser más honesto con uno mismo que nunca
Escribir es jugar a crear un mundo en el que nunca vas a vivir. Escribir es recrear tus sueños, tus esperanzas... es dar sentido a un par de palabras...
palabras que gritan
Es abrir una puerta al mundo para entrar en tus ideas...
Es abandonarse, liberarse, caer...
Escribir son noches en vela
Es la llave que abre tu mundo interior. Escribir es ser tu mismo, no fingir, no actuar, sólo tú. Escribir es romper a trocitos, minúsculos, la postal que nunca me enviaste.
Es el camino mas corto entre dos almas, dos mentes...
Escribir es placer, es esencia, es parar el tiempo.
Escribir para conmoveres tumbarse en el cesped y dar forma a las nubes.
Es ruborizarse, es reir, es prolongar el sueño, es capturar la imagen adormecida...
Escribir es luz en la oscuridad
Es volar, jugar con lo imposible, ser inmortal.
Es una ilusion, un privilegio para muchos niños que no saben
Escribir es sentarse en una biblioteca... y leer.
Escribir es soñar despierto. Es una forma de vida, es vivir. Escribir es gritar en silencio...

palabras-abrazo

martes, diciembre 11, 2007

Ya sólo al ver el título el alma se me encendió de nuevo y me recordó (del latín re-cordis... volver al corazón) vuestra esencia... y es que ¡me abrazáis tan bien!, con palabras a veces, sin ellas, también. Y es que en "este mar de fueguitos que es el mundo", tal como dice en sus páginas, vosotros sois de los que arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende. (La Moli)

Tanto tiempo sin escribir, sin dejar escapar las palabras por entre los dedos del silencio, tanto tiempo sin permitir que el corazón se esponje de ternura y se derrame...
Hace ya semanas una amiga "del alma" nos regaló "El libro de los abrazos". Por segunda, tercera o cuarta vez... alguien pensaba en nosotros al escuchar el título del uruguayo... Prefiero pensar más que en un regalo en un "presente", en un "don".
"Presente" porque un obsequio así es capaz de atrapar el momento, de hacerlo tangible, denso, sólido... eterno. "Presente" porque el regalo más allá del libro es un instante de intensa emoción que se adhiere a las paredes del corazón ensanchándolo, haciéndol más fuerte, mejor.
"Don" porque con sus palabras, con su gesto, se aumenta nuestra capacidad de amar. Porque una nueva aptitud (y actitud) le crece a nuestras personitas y se nos sale, se nos escapa en buca de nuevos corazones que abrazar.
Recoger en palabras un abrazo... Atrapar en las frases ese "fuego"... Intentar responder sin matarse a besos... es tarea inútil.
Lo más importante, lo más cierto, lo que nos hace ser -quien somos- lo que nos une y nos lanza sin cautela ni prudencia hacia esta vida de locos.. se guarda sólo en una mirada, en la complicidad de los besos, en lo escondido del alma... Se gurada sólo en un ABRAZO que si pudiera -si pudiéramos- si supiera -si supiéramos- te estaríamos dando para siempre...

Gracias Ana

...Palabras-Momento...

domingo, octubre 28, 2007

A veces la prisa nos coloniza, nos invade y planta sus tiendas en nuestra alma como el más devastador de los ejércitos. Lo ocupa todo, lo llena todo, con sus urgencias espúreas, con sus palabras gastadas, con sus misiones vacías... El día, la hora, el minuto, el segundo siguiente nos pre-ocupa tanto que nos roba el momento. El instante fugaz en el que se nos ensancha el alma, el tiempo extraño de la vida.
Y en un momento me paro, me detengo, me encuentro contigo, me recompongo contigo, me reconozco contigo.... Esquivando la prisa, las "obligaciones", las tareas... me hago fuerte en tu mirada, en el ritmo de tu respiración, en tus ojos, mis palabras.

Y en un instante recupero lo que he sido, lo que soy, lo que tal vez nunca seré... y me siento vivo, lenta y deliciosamente vivo...

Porque no dejas de recordarme que mi vida está encerrada en una palabra que he de buscar, encontrar, y liberar. Porque no dejas de respirar mi mirada a cada verso, a cada golpe de vida que nos asestamos inconscientemente...
Porque me enseñas que cada segundo es el último, porque tienes la mirada honda, porque sólo "estás" cuando "estás", porque tus ojos detienen el mundo, lo agrandan, lo embellecen...Porque un momen(fo)to es una foto contigo.

palabras de ausencia

sábado, septiembre 29, 2007

Me gustaría poder desprenderme de mis palabras como de la chaqueta al llegar a casa. Dejarlas posadas distraídamente sobre la butaca, o apiladas en la encimera de la cocina, o arrugadas en el fondo del cesto de la ropa sucia. Para que estos días -los días de ausencia- te tropieces con ellas en el pasillo, te asalten al abrir los cajones de la cómoda o se enrosquen en tu pelo brotando de los pliegues de la almohada.


Me gustaría notar al subir al tren que las palabras han huído de mi mente, que no queda ninguna de reserva en mi garganta. Me gustaría descubrir al pasar el revisor que he olvidado mis palabras sobre el sofá en el que tú descansarás, leerás el periódico y extenderás papeles sin límite enterrando mis palabras que se esconderán tímidas para susurrarte en unas horas, en unos días, cuando yo no esté: no olvides que te quiero.

si no existieras...

viernes, septiembre 07, 2007


Si no existieras tendría que inventarte
tendría que (des)ordenar el universo
con su poquito de orden
con su poquito de caos
besarlo todo con palabras
e inventar una historia, un relato, un cuento
que descubriera despacito, en el misterio,
lo que siento por ti.

Si no existieras tendría que pensarte
como pienso las (pocas) buenas ideas
como se piensan los proyectos, los regalos
como se piensa en los que ya no están
como se piensa en lo que está por venir.


Si no existieras tendría que soñarte
imaginarte a mi lado
pintar mis sueños del color de tu risa
fantasear con tus ojos y dormirme en tu piel
tendría que llamar al sueño
para encontrar al menos
la razón de andar despierto.

Si no existieras tendría que crearte

porque sin ti el aire es muy denso
mi vida aburrida
la risa a plazos
el placer hastío
porque sin ti el sol es molesto
la lluvia triste
los viajes huídas
porque sin ti...ESTOY A MEDIAS

palabras sin cordura

miércoles, agosto 29, 2007


La cordura esconde las más de las veces el miedo. Es la careta "educada" del temor más mezquino. Es la guarida de nuestra más vergozosa mediocridad. Se disfraza de cordura nuestra incapacidad para el cambio, nuestra inutilidad para el diálogo, nuestra limitación para abrir el pecho sin seguros, sin red. La cordura, tan reclamada, tan invocada, tan utilizada... nos estrecha los lazos invisibles que nos unen a la vida lenta, sin compromisos.

Tu adentro es como un mar en calma y como un océano. Tu sonrisa nunca es a medias, ni tus lágrimas lentas. En la madrugada, si el silencio es suficiente, escucho tu corazón romper contra las rocas de la realidad que nos acecha. Cualquier pena es tu pena, cualquier alegría, tu gozo. A veces, sin venir a cuento, una gota de agua estalla en tu pecho, lo revuelve, lo agita, lo convierte en remolino. El universo entero estalla, se expande, se re-crea en tu pecho. Tiemblan las emociones y los besos. Tiemblan las palabras. La cordura se deshace en una explosión de círculos concéntricos. Como una piedra arrojada al lago, las ondas te envuelven, me envuelven, nos hacen girar hasta el vértigo y más tarde... nos devuelven a la calma líquida, ancha y profunda de los sentimientos hondos. Entonces los dos sabemos que hemos renunciado a la cordura (a la cobarde, a la monótona, a la segura y cotidiana). Y yo me aferro a tu respiración, de madrugada, y tú te miras en mis ojos y te reconoces. Y los dos quedamos así flotando en la inestable superficie de un te quiero.

palabras de FELICIDAD

jueves, agosto 23, 2007




Las más difíciles, las más gastadas, las más cursis, las más ensuciadas, manoseadas, denostadas... Despreciadas por la ironía fácil y el cinismo yermo. Arrolladas por la lucidez y la prosa dura y "razonable" de estos días. La sonrisa encierra siempre una mentira. La alegría siempre esconde cicatrices. La dulzura es una pose. La atención una expectativa... En el universo de las sombras la imagen dura, perfilada, auténtica de la felicidad es una ofensa que nadie se pre-ocupa de desagraviar, se minimiza, se ignora, se deja pasar con aires de suficiencia. Las palabras que guardan en su adentro un ápice de la ternura necesaria, un instante de alegría cierta, un milímetro de sueños cumplidos se han vuelto inútiles, peligrosas...

La belleza está llena de verbos fáciles y sencillos -AMAR, SENTIR, CALLAR, preñada de adjetivos -GUAPA, NECESARIA, MÍA- que no se miran a sí mismos, bañada de frases repetidas -TE QUIERO, GRACIAS-, universales -LO SIENTO, PARA SIEMPRE-, populares porque cualquier pueblo con corazón las ha masticado, escupido, susurrado o regalado sin pudor. La felicidad está inundada de palabras tópicas, de muletillas y lugares cómunes (comunes porque son tuyos y míos y de tantos, y de muchos). Las palabras de FELICIDAD se ahogan en la garganta tantas veces porque no es justo ser feliz en este entorno duro, hostil, atravesado. Se encierran con los besos que no dimos porque suenan huecas porque si se pronucian se evaporan como el jabón de los niños. Se pierden porque no suelen encontrar el valor necesario para vencer el pudor, el miedo, la verguenza, la conciencia de que una vez pronunciadas se convierten en compromiso. Se acallan porque proclamadas exigen su cumplimiento en la propia vida y en la de los otros.

Con la humildad pegada a las letras, con el pudor enquistado en el alma... en estos días se me regalan (y las devuelvo y las dejo al aire) palabras de FELICIDAD.

palabras "de viaje"

viernes, julio 13, 2007

Cuando uno emprende viaje prepara con cuidado y esmero cada detalle. Los libros que leerá, la ropa que necesitará, las expectativas que cubrirá y las que quedarán insatisfechas... y también las palabras. Las guías de viaje se empeñan en enseñarnos a decir "disculpe" "cuánto es" "por favor" "gracias" "por dónde se va" en cientos de idiomas, con miles de matices, con expresiones "culturalmente aceptadas"... Y las palabras así se van gastando y aparecen como torpes bastones de supermercado que un despistado caminante de todo a cien esgrime como elemento indispensable para comunicarse con los "indígenas" del lugar (sean éstos elegantes nubios al borde de las aguas del Nilo, payeses acogedores de la albufera fenicia o campesinos sencillos de la galaica costa...) Y las palabras se van gastando y toda la comunicación posible se queda en transacción vergonzante de la vida real de aquellos a quienes visitamos por nuestra cruel moneda de cambio de turista. Y las palabras se van gastando y, al final, apenas hemos cruzado unas líneas con quienes habitan los lugares que se nos regalan en el viaje.

Las palabras "de viaje" están hechas de miradas, de silencio, de contemplación y escucha atenta... Son más útiles unos ojos abiertos y unos oídos atentos para captar la belleza de un lugar, de sus gentes, de su CULTURA (así con mayúsculas que es la más minúscula de las palabras, la más pegada a la piel de los que la viven)... que cualquier versatil diccionario o guía o mapa.

Las palabras "de viaje" están hechas de ilusión, de generosidad y renuncia. Del voluntario olvido temporal de nuestra propia identidad, que nos ayuda a entender lo que vemos, lo que oímos, lo que sentimos... Porque el verdadero viaje es el que nos arranca de adentro afuera, nos empuja a mirar, nos enseña a escuchar... Nos permite un breve descanso... de nosotros mismos.

el don de (enseñar) la palabra

domingo, junio 24, 2007

La palabra es un regalo. Un precioso don derramado en las entrañas de aquellos que aún tratan de apresar la verdad. Es un presente inesperado, inmerecido, a veces desconocido, oculto. El don de la palabra esconde a ratos sólo aire, fuegos de artificio, vanidad. Las palabras entonces andan como huérfanas, desgarradas, arrancadas del alma que las engendró. Pero en otras ocasiones las palabras son lazos, vínculos, dulces ataduras entre quien las regala y quien las recibe, vanguardia cordial que desbroza las capas y capas que niegan el contacto de los corazones.

En una película de esas clásicas, clásicas Rebelión en las aulas un jovencísimo Sidney Poitier recibe una bofetada de sinceridad de una maestra de mediana edad consciente de sus propios límites... "Ud tiene un don... cualquiera puede ser ingeniero pero no hay mucha gente capaz de educar a estos muchachos" Los dones (como el de la palabra) son exclusivos o minoritarios o escasos o escondidos (por eso son tan apreciados). El don de (enseñar) las palabras, de mostrar su poder, de hacer sentir la ternura que encierran, de empujar hacia la libertad que prometen, del milagro de "hacer hacer" implica la responsabilidad de desarrollarlo y el sagrado mandato de transmitirlo, de incentivarlo, de buscarlo allá donde se encuentre, de desvelarlo y darlo a conocer.

Una de las mayores satisfacciones del maestro es descubrir el poder, los dones, las capacidades que se encuentran dormidas en sus alumnos. Descubrirlas y re-conocer su valor, su potencial, el inmenso poder de lo inmerecido, de lo otorgado, del don.

García Márquez pidió en el último congreso del ya anciano idioma español que escribamos, y que escribamos bien... para esos millones y millones de lectores ávidos por encontrar en las palabras algo más que promesas o esperanzas de consumo. Que escribamos bien, que mimemos las palabras, que pongamos en el cajón de los regalos el más preciado, el más frágil, el más etéreo, el don de (enseñar) la palabra.

palabras que cruzan el océano

miércoles, junio 06, 2007

Un amigo de Puerto Rico me dejó un mensaje hace unas semanas y no he podido contactar con él. Como a veces es difícil o un poco indiscreto dejar comentarios aquí... os dejo una dirección de correo a la que escribir para poder contactar...

palabrasquemiran@gmail.com

palabras... amigas

lunes, junio 04, 2007

Las palabras son amigos a los que hay que ir conociendo. Como en la verdadera amistad... no se puede recurrir a ellas con urgencia, con prisas, sin cuidado. Como en una relación con vocación de crecer y hacer crecer no se les puede pedir "consejos" a la carta, recursos fáciles, recetas. Las palabras (la Palabra, por supuesto) como los amigos nos devuelven tan sólo aquello aquello que les damos (aumentado al ciento por uno). Cuando uno encuentra la palabra justa, la adecuada, la perfecta... vuelve a ella como al amigo sabio que siempre tiene el espejo adecuado a nuestra vida. Cuando uno se acerca a las palabras con unción, con cariño, con sosiego encuentra miradas que le iluminan negruras que jamás se pensaron fértiles.

Las siguientes palabras son robadas (o prestadas como casi todas) pero al leerlas he vuelto al café con el amigo antiguo, a la conversación sin prisas, a la escucha...

la cosecha de la lectura

Para crear una relación personal y profunda entre el lector y el libro, se requiere una actitud de concentración y sosiego que el mundo actual no solamente no favorece sino que intenta desprestigiar como poco rentable. La adicción apasionada a la lectura va cayendo cada día más en desuso y relegando al núcleo de sus fieles a la condición de naúfragos amenazados por una amalgama de corrientes mucho más rápidas, llamativas y estruendosas, que a duras penas dejan ya respiro para sacar la cabeza y resistir el embate de sus oleadas.

Se lee más que nunca de milagro, porque milagro es que puedan producirse aún situación en que una persona abrace gustosamente a su soledad, de espaldas a cualquier interferencia. (...)

La lectura fructífera no es nunca pasiva ni puede limitarse el lector a esperar el santo advenimiento de unos efectos espectaculares, sin poner algo de su cosecha. (...) Es como el encuentro con un amigo. Y la conquista de la intimidad con ese amigo no es fulminante e inmediata, sino lenta. Pone a prueba nuestra capacidad de entender y descifrar lo que brinda, nos va revelando nuestra intimidad en contraste con la suya.(...)

Los libros -cómo los amigos- no se pliegan a caprichos tiránicos ni pueden hacerse nuestros de la noche a la mañana. Su esencia reside precisamente en que van a decirnos cosas demoradas, reñidas con la prisa, en que nos van a ayudar a poner la realidad un poco más distante para que no nos ahogue y la entendamos mejor. Y un libro comprado bajo el espejismo de que va a funcionar por sí solo, sin el requerimiento de nuestra participación, como cualquier electrodoméstico, será puro ornamento en nuestros estantes. Nos dará prestigio, citaremos a su autor, pero ese autor -vivo o muerto- se reirá por lo bajo desde dondequiera que esté, y susurrará entre dientes, como aquel marinero del romande del conde Arnaldos: "Yo no digo mi canción sino a quien conmigo va".

Carmen Martín Gaite."La cosecha de la lectura" (adaptación)Cauce 2000, enero-febrero de 1987. Publicado en Tirando del Hilo.

palabras... políticas

La política debería ser el arte de las palabras. Pero no lo es. Las pre-campañas, campañas, post-campañas... están llenas de exabruptos, zafiedad, parquedad, palabras ariscas, desconchadas, gastadas, palabras en harapos. Términos abstractos que se adelgazan de contenido. Disquisiciones semánticas que prostituyen las palabras haciéndolas bandera de causas espúreas: matrimonio, nación, negociación...

La "palabra-política" no encuentra asiente ni palabra que la responda. Es una lástima que aquellos en quienes tantas miradas se posan y a quienes tantos oídos se dirigen se hayan enredado de tal manera en sus propias palabra-laberinto que ya no puedan salir de las palabras egocéntricas que les envuelven: auto-nomía, auto-evaluación, auto-COMPLACENCIA.

Frente a la "palabra-política" hace apenas unos días escuché palabras vivas de una comunidad educativa en el acto de despedida de los alumnos de último curso. Padres, maestros y alumnos se amarraron a la fuerza de las palabras para sembrar sus esperanzas, recolectar gratitud y lanzar al viento ilusiones de futuro. Sutileza, ternura, compasión, bienaventuranza, misericordia, futuro, escucha... hambre... Hambre y sed de justicia, de educación, de futuro... Hambre de curiosidad, de anhelos, de sueños... Hambre de vida que se queda posada en la boca del estómago, en la mente, en el alma de un puñado de jóvenes que aún creen (con cándida inocencia) que se pueden cambiar las cosas. Frente al manido "diálogo" la escucha... frente al gastado conflicto, compañerismo... frente a la victoria, construcción... La nostalgia, la infancia, los esfuerzos, la superación, el carácter, el amor...

Gracias a las palabras. Gracias a los jóvenes y adultos que aún las paladean y las clavan en lo hondo... Gracias.

amor de mis ENTRETELAS

lunes, mayo 21, 2007

Guardo tu cariño en los pliegues de mi alma, guardo los recuerdos en el embozo del corazón, guardo tus miradas en la tinta de mis ojos... guardo lo que aún no ha sido... en el amor... de mis entretelas.

Entre-telas, entre amigos, entre besos, entre palabras y dudas, entre-lazados, entre-tenidos, entre-gados, entre-metidos, entre tu alma y la mía: tu mirada y mi piel.

Entre las sílabas de mis palabras se escapan gemidos sordos y ciegos, entre las líneas de lo que escribo está tu mirada dando vida a lo que pienso, a lo que siento, a lo que soy... Entre tú y yo formamos mucho más que un algoritmo. Entre todos se construye, entre los árboles hace tiempo que no se ve el bosque, entre tu ropa se encuentra el secreto y la ternura. Entre nosotros, palabras, entre nosotros, silencio.

Las entretelas de tu corazón esconden enigmas eternos que se renuevan con cada sonrisa, con cada pensamiento, con cada proyecto, con cada esperanza que arrojas al mundo con generosidad insensata. Si alguna vez te sientes vacía, o sola (que es lo mismo pero encarnado) busca en las entretelas de tu alma y encontraras allí alguna palabra, algún latido... y mi corazón refugiado al cuidado de tu falda.

el cuidado esencial

No es lo mismo tener cuidado que poner cuidado... Poner cuidado en las cosas, las personas, los seres amados es posar nuestra preocupación suavemente en ellos, sin prevenciones, sin presiones, sin hacer de nuestro amor un lazo que les ate de pies y manos, que les inmovilice. Poner cuidado es dejar caer nuestra mirada sin que se note, delicadamente, sobre la vida de los que nos importan, más allá de cada gesto, de cada instante de indecisión y turbulencia en la vida de los que nos rodean... y en la propia.

No se trata de una hipocondría de las emociones, sino de la comunión íntima con aquello que nos rodea. Comenzando por nuestro cuerpo, nuestra casa, nuestra gente... Se trata de la sutil intervención en las vidas que nos conforman, se trata de poner en orden de vez en cuando la casa, de poner a punto los huesos y de sacar del alma las telarañas.

Martín Gaite en Nubosidad variable hacía que su personaje protagonista limpiara la descuidada cocina del "refu" de sus hijos para ayudarla a poner en orden sus propios pensamientos, sus sentimientos, su vida. Poner cuidado en cada gesto re-ordena los afectos tanto como hacer "limpieza general" re-hace nuestro entorno. El cuidado esencial (término que le tomo prestado a L. Boff) es esencial para nuestro cuidado. Para estar a gusto, para tener paz, para seguir caminando... hemos de poner en nuestros gesto, en las miradas, en las palabras... algo de ese cuidado exquisito del artesano que teje objetos únicos, irrepetibles y frágiles, como el ser amado, como la vida.

pasar a limpio

miércoles, mayo 09, 2007


Se ha perdido la costumbre y con ella el placer. Los viejos apuntes amarillos son los últimos que se salvaron del teclado y el ratón. La práctica de la escritura computerizada nos ha privado de la mecánica y relajante actividad de "pasar a limpio".

Los "nuevos" métodos de enseñanza desterraron la caligrafía uniforme y homogeneizante como los "nuevos" maestros potenciaron el libre albedrío y la formación de carácteres únicos e irrepetibles. ¡Bravo por ellos!

Lástima que ambos olvidaran que no basta con "ser uno mismo" o escribir "a mi manera" sino que también es imprescindible aprender a "querer" las diferencias, a gustar de mi originalidad, a gustarme. Hay que reivindicar la autoestima de la propia caligrafía como hay que restituir el amor propio al lugar de privilegeio que le corresponde en el confuso reino de las emociones.

Se puede caer en el ombliguismo -cómo no- y en la estéril narración egocéntrica de la propia existencia. Pero también se puede recuperar el antiguo placer de "pasar a limpio": los apuntes, las notas, los borrones y... la vida.

Pasar a limpio supone reescribir la propia vida con mimo y cuidado, respetando los márgenes, rescatando las anotaciones a pie de página y haciendo de los tachones la memoria eficaz de los errores cometidos y corregidos (o simplemente sustituidos). Pasar a limpio implica disfrutar con la propia caligrafía de mi historia, con la letra cuidada y corregida de una melodía que nos acompaña siempre, que nos conforma, que nos tatúa en la memoria propia y la ajena.

Hoy transcribo retazos de palabras rotas en papeles perecederos y cuanto más me acerco a la caligrafía primorosa y trabajosa de la infancia más claramente se dibuja... mi vida pasada a limpio: tu nombre.

valientes


Valiente la mujer que mira los ojos del hombre que le hizo crecer el miedo en el vientre.
Valiente la palabra que se alza en los susurros y denuncia y arrebata y emociona e inflama y enciende corazones y conciencias.
Valientes las manos que permanecen abiertas, tendidas, las manos que estrechan otras manos, las manos que trabajan sin hacer ruido, que construyen, que consuelan, que se posan suavemente en el hombro cansado.
Valiente la mujer que llora cada noche, la joven que ha perdido... el sentido y la luz. La niña que se extravió en la soledad y el miedo y busca tambaleándose la salida.
Valiente el que se enfrenta a sus demonios, les pone nombre, prende la luz y se deja herir or la más cruel de las verdades: la propia. Valiente porque has abierto la puerta, porque empezaste aquel libro.
Valiente la que hace planes en estos tiempos oscuros. Valiente quien engendra sueños y esperanzas.
Valiente, audaz, insensata, mujer que amas la vida aunque te duela. Valiente: mujer. Valiente.

OTRA VEZ las palabras


Hay palabras fáciles y palabras difíciles; palabras que sirven para hacer amigos y palabras que sería mejor no pronunciar jamás.

Las palabras son como las personas: las hay pesadas, ágiles, divertidas, embarazosas, desagradables, tiernas... Las hay que nos quedan dentro para siempre y no las olvidamos jamás y las hay que pasan a nuestro lado y ni las vemos (a las personas, que con las palabras es que ni las oímos). Las palabras digo, son como las personas y por eso, igual que nadie existe para nosotros hasta que posamos nuestra mirada en ellos, hasta que lo conocemos... las palabras no cobran vida hasta que alguien les presta su voz, las nombra, las dice en susurros o las recita bajito para dentro. Las palabras no son todo lo que pueden llegar a ser hasta que no las escuchamos de una voz amiga, que nos conoce y nos ama y a quien prestamos atención...

Las palabras pueden ser sermones o clases aburridas, pueden ser gritos o castigos, pueden ser inútiles y sin sentido...

Pero también pueden ser aventuras, sueños, emocionantes historias que nos envuelven, que nos engañan y nos arrastran a mundos de fantasía donde nada es lo que parece y donde siempre encontramos un trocito de nosotros mismos. ¡Benditas palabras!



LAS ILUSTRACIONES SON DE ANA LÓBEZ.

el hombre del funicular (relato a dos manos)

lunes, marzo 19, 2007

La citá alta mira al cielo y el resto duerme en el valle. La vieja muralla se encarama en la roca y queda pendida, en frágil equilibrio. Marcello levanta la vista y la pendiente se le clava en los ojos. Sonríe y gira de nuevo la ruleta del viejo transistor. Es pronto y hace frío. La espesa bruma se ha desprendido del cielo y se agarra a los huesos y a los altos, modernos, edificios de la citá bassa.

Se abrocha la cremallera, para que el gélido invierno no le arrebate el poco calor que conserva de las sábanas que ha dejado cubriéndola. Se permite recordarla, sólo un momento. Giovanna… Siempre le da ánimos para seguir... al borde del abismo… Hasta la noche, cuando vuelven las caricias y las manos se le inundan de dulzura, de momentos compartidos (que al final… son los que hacen que todo merezca la pena).

Todavía no ha llegado Claudia ni el signore Panna. La chica de la taquilla acaba de abrir la pequeña ventana asomada a la plaza. Marcello se mira las manos y suspira. Con la mirada perdida contempla el día que viene. Arriba... lentamente suave y renqueante a la vez. Abajo deslizándose en picado. El hombre del funicular repite cada 10 minutos 100 metros, pendiente al 50%. Cuatro viajes a la hora. Dos hacia arriba. Dos hacia abajo. Veinticuatro viajes al día. Acompañado por conocidos y turistas. Sólo (¿o era Solo?) con retazos de vidas mínimas en historias interrumpidas.

Como siempre… 15 minutos de espera antes de que llegue la hora. 15 minutos que en estos días de sueños marchitados se dilatan como las vías del tren con el calor. Tiene la buena (o mala) costumbre de llegar pronto. Más por temor a llegar tarde que por otra cosa. No le gusta que lo esperen. 15 minutos en los que tiene tiempo para (escucharse) respirar, para mirar hacia abajo… qué pequeña parece la ciudad. 15 minutos para que su “tren de juguete” (así le gusta llamarlo) se llene de gente apresurada y distante. 15 minutos que, como cada día, terminan con el sonido de las llaves girando en la cerradura y con el chirriar de la (sorprendentemente) ligera puerta metálica (“habrá que engrasarla” –piensa-).

Algunos saludos. El tiempo. Educación. Palabras convencionales que sólo sirven para ablandar el vacío de la cabina, la incómoda sensación de los extraños que comparten brevemente un espacio demasiado pequeño para sus egos hinchados. Mudos, casi todos lo miran con conmiseración... ¡qué tortura! Repitiendo el breve trayecto una y otra vez como un Sísifo redivivo. Condenado a no acabar nunca, a no llegar más allá.

A veces, por un momento le da la sensación de que las vías se ensanchan y el “tren de juguete” va a “echar ruedas” (como las plantas “echan raíces”) y a salirse del camino establecido, de la norma, de la rutina. Pero como la mayoría de las ilusiones, se le derrite en el alma, igual que un helado puesto al sol. Entonces se siente triste. Pero sólo un instante. No puede (no quiere) permitírselo.

El hombre del funicular tiene un punto diminuto, casi invisible, de luz en la mirada. Guarda en su sonrisa más amable que sincera el secreto de almas atormentadas, el corazón de seres inconexos cuya existencia dura apenas 10 minutos...

10 minutos infinitos en los que tiene tiempo de observar, de aprender… Muchas de las caras tristes, sonrientes, enfadadas, o simplemente adormiladas (y es que a estas horas “aún no han puesto las calles”) ya le son familiares. Literalmente. Casi se convierten sin querer en su familia diaria. Cree conocer en secreto parte de sus historias, de vidas que pasan casi sin dejar huella por su propia historia, por su cuento interminable. Le gusta imaginar cómo serán, qué harán durante el día… Así pasan las horas… ¿Tendrán una vida aburrida y monótona como la suya? ¿Tendrán alguien que los espere en casa al anochecer… para curar las heridas del tiempo vacío? Algunos le sonríen a modo de despedida… como todos los días… hasta mañana.

PepeCris

si quieres leer la HISTORIA COMPLETA

"http://elhombredelfunicular.blogspot.com"

Más de Palabras que miran... (copiándome a mí mismo) presentación del proyecto "niños y niñas detrás de la cámara"

miércoles, marzo 07, 2007


Hay palabras que explican cosas, palabras claras y concisas, unívocas. Hay palabras que comentan, que glosan, que desarrollan ideas propias o ajenas. Hay palabras para todos los gustos. Palabras cortas y largas, ambiguas y rotundas. Existen -o eso dicen- palabras definitivas, palabras que comprometen, que hacen esclavo a quien las usa, que realizan lo que nombran. Y hay también palabras que se derrochan, que se desbordan, que se regalan -a veces sin que el otro las desee ni las necesite-. Hay palabras que escuchan, palabras que invitan a hablar, palabras que son trampolines para las palabras de los otros. Palabras que saltan, palabras que sobran, palabras que sudan, palabras que zozobran y palabras que naufragan sin nadie que las escuche.

Existen además otra clase de palabras. PALABRAS QUE MIRAN. Que miran lo que otros no miran, o que le ponen nombre a lo que todos sienten. Palabras que a veces son historias que uno imagina al verte. Palabras que cuentan o que no. Palabras que guardan silencio y observan... Para que no se pierdan...

En este rato os invitamos a mirar con las palabras… y aún más, a dejar hablar a las miradas. Las miradas de unas decenas de chavalos nicas que nos han prestado sus ojos para mostrarnos un pedacito de aquel hermoso y querido país.

Hay miradas que son más que palabras. Hay una manera tierna, honesta, compasiva de mirar el mundo. Hay miradas que curan con belleza una realidad herida y ultrajada. Hay miradas-bálsamo que tienen el don de ver allá donde nadie ve... Hay miradas que acarician la vida de aquellos en quienes se posan porque la respetan, porque la depositan en una imagen con el cuidado de quien porta la vida entre sus manos...

La mirada de niños y niñas detrás de una cámara. Un proyecto lleno de ilusión y vacío de prejuicios. Una idea que ha querido dar a los niños de Nicaragua la última palabra, la definitiva. Una palabra llena de ternura, de candidez, de la hermosura de lo sencillo, de la desnudez de lo cierto, de la autenticidad de lo sincero. Los niños tienen pues, la última palabra…

Paula y Almudena, antropóloga y fotógrafa respectivamente se echaron el verano pasado en la mochila todas las ganas del mundo, toda la ilusión y el proyecto de recoger… en imágenes, la mirada de los niños nicaragüenses, sus familias, sus comunidades, sus juegos, sus hogares… El trabajo sigue en marcha y ahora, los niños de las escuelas hermanadas de Zaragoza contemplarán la mirada de sus compañeros nicas, aprenderán con ella, la estudiarán, elaborarán materiales a partir de ellas y al final, haremos que sus miradas se encuentren en una exposición itinerante por los colegios, un catálogo colectivo y una exposición digital que viajará a Nicaragua (junto con el material necesario) para devolverles los ecos de sus miradas…

Hoy, aquí, a media luz, una pequeña muestra, agradecimientos, actividades, objetivos… un mínimo testimonio de los más de 130 carretes revelados del trabajo de los niños y niñas. A media luz y bajito, queremos dejar hablar a los que son, el futuro ilusionado de aquel pedacito de tierra que se extiende por el mundo agarrado en el corazón de tantos y tantos… Recorredla despacio, sin prisa… a media luz y entre susurros. Porque aunque nos corten la luz siempre habrá quien encienda una vela… porque aunque nos tapen la boca siempre habrá quien susurre palabras-mirada.

sin orden ni con-cierto

jueves, marzo 01, 2007

Si uno es honesto acaba confesándose que no escribe porque tenga algo nuevo que decir, ni tan siquiera algo hermoso que decir, que uno no escribe por trascenderse ni por dejar en el aire palabras que otros puedan hacer suyas... Uno escribe, sinceramente, PARA QUE LE QUIERAN. Las palabras son fagocitos de afectos que van sorbiendo los amores, los cariños, los mimos... de aquellos que nos sostienen con su mirada. Sin educación, tal vez sin belleza, pero con ternura como el viejo sorbe la sopa que le caldea cuerpo y alma. Uno escribe POR LOS QUE LE QUIEREN porque el amor y la amistad profundos son el único motor que puede sacarnos del marasmo de vaivenes y empujones en que tantas veces se nos pierde la vida. Uno escribe porque desea decir a los que le aguantan, a los que le sostienen, a los que le escuchan, a los que le miran, que sigue ahí, que está por ellos, para ellos.

Hay días en que el tiempo se vuelve espeso y difícil, que cuesta dar un paso, que es imposible ordenar las ideas y los momentos... La vida nos pasa por encima como un tren de mercancías y nos deja en la cuneta con la respiración agitada, exhaustos. Son días sin orden ni con-cierto... días en los que agarramos los sentimientos, los cansancios, las ideas, los sueños y la esperanza y los metemos desordenados en el maleta de los asuntos pendientes... Nos apartamos del ruido o nos zambullimos en él sin pensar demasiado, nos alejamos del corazón y nos refugiamos en la cabeza. Días de prisas y nervios, días vacíos de tan llenos...

Entonces... y sólo entonces, las palabras cobran su verdadero sentido, salvadoras, sanadoras, exorcismo íntimo de los demonios ocultos... liberadoras... Entonces, y sólo entonces, uno recuerda que escribe PORQUE LE QUIEREN.

sueños compartidos

jueves, febrero 15, 2007

Sueño con un amor ancho y profundo, un amor de "sentido", con-sentido y esencial. Sueño con despertarme cada mañana a tu lado y recibir el aire que respiraste. Sueño con un diálogo de miradas en el que lo digamos todo. Sueño fuerte y lento con días perezosos a tu lado.

Sueño con palabras que se unen, con historias hilvanadas por la intriga, personajes, la memoria... Sueño con novelas, con relatos blanco y negro. Sueño con hacer de mis palabras relatos-puente que ayuden a cruzar al otro lado, a ensanchar horizontes, a dilatar corazones, a borrar los límites difusos de la mente. Seño con escribir para los que no me leen.

Sueño con una tierra lejana. Un pedazo de terruño fértil y en barbecho. Polvo negro arrancado a la falda del cerro. Sueño con palos verdes al borde del camino, con vestidos de fiesta, y un mar de piñas. Sueño con un ranchito y un cobijo de sombras, con el sonido de vasos al chocar y el estruendo de sonrisas. Sueño con las manos sucias, agrietadas, satisfechas, con el trabajo común y las oportunidades repartidas.

Sueño con un mundo de palabras, con metáforas imposibles y gestos insensatos. Sueño con cambiar el paradigma, con enterrar la rabia, con desarmar al miedo. Sueño con un bosque de palabras, con sus zonas oscuras, con su frío de sombras. Sueño con cambiar -el mundo no, o tal vez sí- la mirada y soñar a los otros mejores, más libres. Sueño con océanos de sueños, olas de ilusiones, marejadas de esperanza...

Y lo mejor... es que sueño sin cerrar los ojos. Y lo mejor... es que "robo" tus sueños y los hago míos. Y lo mejor... es que son sueños... compartidos.

amigos íntimos

viernes, febrero 09, 2007


Hace algunos años Nativel Preciado publicó un libro titulado así: "Amigos íntimos". En el entrevistaba a distintos y diversos personajes de la vida pública y cultural acerca del concepto de amistad y de su relevancia vital.
En algún sitio leí que los amigos de la infancia son amigos superficiales, apenas compañeros de juegos. Los amigos íntimos aparecen en la adolescencia, al mismo tiempo que surge el concepto de intimidad. Son amistades incipientes, ciegas, radicales, absolutas y las más de las veces proyectivas (uno vuelca en sus amigos no sólo sus gustos y valores sino también sus complejos, frustraciones...). Con la madurez los amigos desaparecen, se pierden la pista, se "enfrían"... O se hacen familia y ya nunca salen de tu vida aunque estén lejos

Los amigos íntimos son aquellos que nos hacen ser lo que somos. Quienes nos confrontan con nosotros mismos. Los que están ahí. Los que nos ponen en evidencia y nos brindan un hombro para llorar. Los que nos regalan su tiempo, sus gestos, sus palabras.

Hay amigos-regazo que nos acunan como cuando éramos niños, nos protegen con su "todo irá bien", nos devuelven la confianza y la fe. Nos arrullan con palabras dulces, musicales. Palabras sin pretensión, palabras-hogar. Hay amigos que nos hacen volver a casa cada vez que nos miran con dulzura.

Hay amigos-abrazo que nos rodean, nos estrechan, unen su pecho al nuestro y comparten nuestro sentir. Son amigos pálpito, amigos entrañables... Nos hablan con sus brazos... con palabras recias, palabras-cimiento.

Hay amigos-ideas que nos emocionan al soñar en voz alta a nuestro lado. Nos inspiran, nos provocan, nos disparan la imaginación y nos regalan pensamientos. Amigos que nos hacen vibrar con ideas compartidas y nuevas... con palabras cargadas de futuro y de inteción... con palabras densas, palabras-concepto.

Hay amigos-mirada que nos escuchan sin decir nada. Que nos piensan y nos crean. Que nos sueñan y nos hacen mejores... sus palabras, silenciosas. Palabras calladas, discretas, mudas. Palabras que miran.

Hay amigos-bálsamo que nos esperan siempre, que nos consuelan siempre. Amigos que nos recomponen cuando nos quebramos por el dolor de vivir. Amigos que encuentran la palabra precisa... Palabras-consuelo.

Y hay amigos que son más que parte de nosotros... regazo, mirada, ideas, bálsamo y mirada... amigos íntimos... gracias.

de nuevo Nicaragua...

miércoles, enero 24, 2007

La cooperación de rostros... le gusta llamarla a una compañera del Hermanamiento... La cooperación hecha de trocitos de vida, de pedazos de corazones compartidos, de miradas cómplices, recuerdos compartidos, futuro en común...

Un regalo...

Las fotos son de Asun Utande y Pilar López. El montaje de Asun Utande. Gracias

NOPALABRAS. La vida en un post-it

sábado, enero 20, 2007


Las cosas más importantes que dijiste fueron las no-dichas. Las palabras más hermosas las que nunca escribiste. Has callado tantas veces las mismas promesas, las mismas disculpas, las mismas palabras cargadas de pasión, cariño, vida... Has no-dicho tantas veces lo que sentiste en un destello de su mirada, en su sonrisa, en el escalofrío de sus manos sobre tu piel.
No pronunciaste su nombre cuando se alejaba. O si lo hiciste no te oyó. El corazón te gritaba por dentro, se deshacía en palabras que nunca fueron. No respondiste a su primer "te quiero" ("y yo"... no es una respuesta) y las palabras no-dichas se te oxidaron en la boca. No te pareció bastante grande la palabra GRACIAS para tanto como merecía ser amado. Así que la silenciaste también. "Estoy cansado" "te deseo" "me haces feliz"... "te pensé toda la tarde" "sonrío si pienso en tu cara..."
Las no-palabras compartidas contigo sembraron la casa de silencios rebosantes de alientos, de latidos. Las no-palabras más bellas escribieron el poema precios, la novela perfecta.
Esta mañana la vida de se ha llenado de post-it con las no-palabras que nunca dijiste y que hoy han despertado en la nevera, en el espejo, en la bañera... pegadas como un post-it en su piel.

...reproches...

Escondido, agazapado, oculto en o más oscuro del alma acecha el reproche.
Heridas abiertas, sangrantes, purulentas y feas exhalan su hedor cuando el corazón se rinde, cuando presenta oficialmente su dimisión y renuncia a su propio latido.
El reproche retuerce los sentimientos, los ensucia, los mancilla, hace de ellos papel mojado, borrones de tinta sobre historias de amor.
Deudas pendientes, amor a tocateja, trueque de afectos, cuentas de la memoria, balance de los recuerdos... mercadería sentimental.
La rabia, la frustración, la tristeza que nos humilla ante el otro se nos vuelven esputos y puntas arrojadas al corazón que nos presta su latido.
Los reproches convierten la alfombra del salón en cristales arrojdos sobre el piso.
Los reproches quiebran cada acto, generoso, del que un día se pasa cuenta. Reescriben palabras hermosas, las vuelven farfullos o alaridos...
Se acumulan en el tiempo anegando la memoria y ahogando las estrellas, los romances, lo cierto.

de azucar y de viento

martes, enero 09, 2007


Vivían felices en su mundo de azucar y de viento (G. Belli)

De azucar son los besos de mujeres valientes.
De viento las ideas que cruzan los océanos.
De azucar la mirada mansa del joven-viejo, guerrillero.
De viento las palabras que vienen desde lejos.

De azucar derretida el calor de tus calles, León, ciudad endulzada, la boca del infierno.
De viento los papeles en los que se dibujan sueños, papeles volatines que inundan los desiertos.
De azucar son los ojos de Leana, la risa de los niños, el alma acrisolada, curtida, preñada, de deseos, de luchas, de lamentos.
De viento es la ciudad que crece junto a un río, que revuelve tu pelo, que expulsa los demonios, que hasta allá trajo un día rumores de los nuestros.
De azucar es la tierra que se quiebra y estalla, que alumbra los volcanes, que se extiende hacia adentro. De azucar son sus manos campesinas que arrancan a esa tierra los frutos más sencillos, más ciertos. De azucar los pies descalzos de Miladys, la voz calma de don Carlos, la sonrisa brillante de Marina bajo el palo de mango. De azucar es la plática, las ideas, los sueños, la victoria del frente, la esperanza de nuevo.
De viento es la ciudad, de viento son sus barrios atravesados de un río, nostalgia del océano. De viento las murallas que cuentan secretos susurrando al oído de los juglares muertos. De viento son las torres, el palacio, los puentes, las riberas, la plaza, el sol, los días nuevos.

De azucar y de viento, dos corazones
ardiendo en las orillas
respirando el aliento
de los que esperan transformar
lo podrido
con sonrisas y afectos.
De azucar y de viento bajo la azul mirada del Moncayo y del Cerro.

Azucar tus palabras... calala, ajonjolí, pitaya, mango, plata, la flor del Sacacuanjoche
Viento el cierzo, las trochas, tozolones, cadieras...
De azucar y de viento... "cómo no" "vale, pues"...

Azucar Matagalpa, Estelí, Los Pozitos, Tololar, Palo ´e Lapa, Cartonera, Sutiaba, San Jacinto o Achuapa.
Viento de los Monegros, Madalena, Torrero, Casablanca, Los Mayos...Pirineos

Cien mil cuadras oeste, algunas varas al sur, corazón de un continente, cerebro de una nación... vive mi hermana soñando el fresco viento que llega, barre tristezas, se endulza de modos nuevos... se aleja.

De azucar y de viento las canciones, la voz (de Norma),
las manos (de Araica), ls notas arrancadas, las horas y las noches,
la sensibilidad (de Gabriel), las lágrimas, los roces
y el sonido parido frotando corazones.

Vivían felices en su mundo
de azucar y de viento
De azucar, León, hermana.
Zaragoza, de viento.

regalo (un vínculo temporal)

viernes, enero 05, 2007

Te gusta pensar en los demás poniéndote en su piel, buscando su alegría,
unas veces para consololarlos y otras para entusiasmarlos...
Regalas tu tiempo sin límites cuando se trata del detalle,
en lo pequeño pones grandes ilusiones.
Guardas en tu corazón cada momento, cada segundo de luz en mi rostro,
a menudo reflejando tan sólo el brillo de tu mirada.
Lo que no sabes es que cada vez que envuelves un paquete...
o lo adornas, o lo escondes... te estás desprendiendo de un trocito de ti.
Es en esos momentos en los que me doy cuenta de hasta qué punto
sientes bonito, piensas bonito, amas bonito.
Un día mágico, una noche mágica más nos acompaña...
no podría vivirla lejos de ti.
Inconscientemente busco bajo el árbol tus promesas, tu tiempo, tu compañía
pero me basta con el detalle que este año te susurraron sus majestades.
Ojalá esta noche tu sonrisa llene el árbol de luz verdadera,
de tus ojos, de tus risas, de tus sueños...

Si con estas palabras aún no sabes cuál es tu regalo es que no has leído la celestina... jejej

con el contador a cero

miércoles, enero 03, 2007


Lo mejor de fin de año es la posibilidad de empezar de cero. Esto del internet y de la tecnología tiene sus cosas y borró el contador de las visitas de esta página hace unos días... Añadí otro, a cero. Aunque más tarde he recuperado el antiguo he decidido dejarlo así... a cero. Para empezar de nuevo, para darme la oportunidad de escribir como si las palabras se dibujaran por primera vez.


He decidido conservar lo viejo pero empezar a contar de nuevo. Uno no puede desprenderse de lo que siente (y ha sentido) de lo que vive (y ha vivido) de lo que le ha ido construyendo... Sería genial poder "reiniciar" el sistema operativo de nuestras vidas de vez en cuando. Pero no es así. Uno trae encima un equipaje que le pesa y le conforma, que le arrastra y le mantiene con los pies en la tierra, que le da alas y lastra los vuelos al tiempo. Uno lleva encima palabras, miradas, momentos, recuerdos, frustraciones y pequeñas victorias contra la tristeza... Uno carga con las risas y los llantos (propios y ajenos) y los va colocando como puede en los armarios del alma. Mirando adentro uno descubre tantas cosas acumuladas, tantos cacharros viejos, tantos recuerdos, tantos cariños malogrados, tanto amor recibido... que al final no se atreve a tirar nada, aún a riesgo de quedarse sin sitio para un latido más...


Uno no puede borrar sus archivos -o no debe- aunque algunos le hayan salido torpes o engolados, necios o retorcidos... Uno no puede des-decirse... porque lo dicho (y lo hecho que no son tan distintos) lo hace ser a uno eso... uno mismo...


Pero en este nuevo comienzo (convencional como todo lo mágico, como las palabras, como los nombres que amamos) la "red" me ha regalado el permiso para poner el contador a cero... para contar de nuevo como si el trastero de los sentimientos estuviera vacío, para sumar uno a uno y despacito corazones a mi propio corazón, ojos a mis palabras, lectores a estas líneas... Y sumar así amigos, razones, sensibilidades, sueños, esperanzas y oportunidades que hoy me gustaría derramar a todo el mundo... poniendo "su contador a cero".

primera persona del singular

jueves, diciembre 21, 2006

Yo...yo...yo...yo...yo... mí... me... conmigo.


PRIMERA. Porque es la más pegada a nosotros. La que nos encontramos primero. La que nos tropezamos al salir de la trivialidad -o simplemente de casa-. El mndo deja de ser "nominal" y deviene en "pronominalmente mío". Primera por orgullosa, por pedante, por soberbia.

PERSONA. Porque, como en la antigua Grecia, es una "máscara" la que habla, la que cuenta, la que sueña. El personaje que nunca llegaremos a ser, un mal actor de una mala película con pretensiones líricas...

del SINGULAR. Porque es única e irrepetible, porque es exclusia. En medio de un mar de voces "únicas e irrepetibles", de exclusivas, excluyentes individualidades.

Cada uno es como es... y anda siempre con lo puesto (j.m. serrat) pero a veces tu piel te queda como una chaqueta mal cortada y quisieras salir corriendo y refugiarte en la TERCERA PERSONA DEL PLURAL

¡Menos mal que existes y andas siempre lanzando puentes, tendiendo lazos, atando caminos! Menos mal que existes me sumas uno. Menos más que existes eres mucho más que la SEGUNDA PERSONA SINGULAR.

Espacio vital

Según avanzas, al fondo, a lo hondo y en lo adentro el viaje se llena de aristas y esquinas que no pueden evitarse y que rozan con suavidad o con ira la piel que cubre el alma desnuda que camina torpe y ciega.

Los derrotas son sombras que cubren la memoria y la ilusión es una luz que se cuela por el quicio de una puerta.

El viaje más largo, el más intenso, el más repleto de encuentros y aventuras es el que comienza cuando cierras los ojos. En el silencio se aparece un espacio etéreo, abierto y diáfano. Con los rincones poblados de sombras repletas del polvo espeso de la memoria olvidada.

Uno se siente decepcionado, sorprendido o asustado al poner los pies del alma sobre el recuerdo amarillo de lo interior. Recorre la sala, prudente, sin tocar nada, tratando de no dejar huella de su paso, de su ejercicio de instrospección, intentando no despertar las bestias adormecidas por el tiempo, el miedo o la inconsciencia.

Y entonces alguien (ALGUIEN) abre una puerta. La luz blanca e implacable atraviesa la estancia e ilumina las zonas más oscuras. Descubre las trampas de la memoria y quiebra en pedazos la niebla que oculta lo feo. Y todo se aclara, se entiende, se explica, se revela. Y uno siente que puede caminar sin miedo, recupera la vista y la confianza y las aristas y las esquinas dejan de ser amenazas y se vuelven sorpresas que encierran oportunidades.

El espacio vital es una sala oscura iluminada sólo por el amora gratuito, claro, creativo.
El espacio vital es un lugar solitario, llen de espectros de gente que nos quiere y que barren las esquinas y dan luz a nuestras miserias.

30 segundos... lo bueno si breve...

miércoles, diciembre 20, 2006


El 80 % de los que leen un "blog" (el 80% de los que leen "este blog) permanece entre 30 seg. y 1 minuto conectados)


Uno trata de exprimir el alma, el corazón y la cabeza para sembrar o lanzar al viento un puñado de palabras que calmen, que cuiden, que recuerden, que susurren, que acojan, que balanceen el corazón, el alma y la cabeza de un puñado dulce, variado y apiñado grupo de amigos que leen. A veces uno no sabe si elige bien las palabras o son las palabras las que se equivocaron al escogerle a él. Las palabras son muchas veces torpes y zafias... a veces hieren o emborronan el momento. Pero otras veces son gloriosas, iluminadas y conmovedoras. Se agarran al corazón de quien las lee y lo acompañan como una melodía conocida.

He descubierto que estas palabras que vuelco sin mucho criterio ni auto-crítica son palabras breves, para leer al vuelo (y en volandas, espero)... Palabras que no disponen de tiempo ni de espacio en la escueta pantalla que se cuela en el la vida de amigos y desconocidos. A 30 segundos de la mediocridad se encuentra el verso justo. A 30 segundos de la torpeza la palabra que consuela. A 30 segundos de las decepciones la ilusión. A 30 segundos de mí te encuentras tú.

Los 30 segundos que cuesta leer estas líneas se dilatan cada vez que alguien hace suyas las palabras... Se hacen momento. Y así nos recuerdan que ni tú ni yo estamos solos.

darse permiso

martes, diciembre 05, 2006

Cuando se acumulan tantos nudos en la boca del estómago que llorar no es un desahogo y los ojos se cansan de mirar al borde siempre de las lágrimas.... Cuando se tienen tantas palabras escondidas en cajones, camufladas bajo ironías baratas, apresadas en una poesía imposible, impronunciable... Cuando los deseos no alcanzan las metas por más que se apresuren... Cuando el alma se licúa y se derrama sobre la alfombra de los sueños... uno tiene la sensación que ha llegado la hora de DARSE PERMISO.

Darse permiso para errar y para acertar. Darse permiso para tener razón. Darse permiso para soñar los sueños propios y los ajenos. Darse permiso para dejar que las palabras tomen su lugar. Darse permiso para ser creativo. Darse permiso para no pensar. Darse permiso para un beso. Darse permiso para saborear las horas, los minutos y la piel. Darse permiso para alcanzar la verdad. Darse permiso para abrazar lo eterno. Darse permiso para tropezar con el vacío. Darse permiso para amar... y SER AMADO.

(supongo que tantas palabras son sólo una excusa para darme permiso para ser cursi y sincero, que muchas veces es lo mismo)

Lo que te pida el cuerpo (y el alma)

No te lo pienses dos veces
haz lo que te pida el alma
Puede que cambie tu suerte...
Mira que eres canalla
L.E. Aute

El fin de semana decidió no trabajar. Dedicárselo a ella misma. A leer. A disfrutar del sol tibio del domingo casi invernal. No quiso quedar con aquellos conocidos que tan lejos siente a veces. No se llevó el trabajo a casa ni dejó que los reproches cotidianos entraran en su alma acantonada en lo hondo, desperezándose de rutina. No puede controlarlo todo. No quiere controlar nada. Sólo dejar que fluyan la espera y los matices, sólo sentir levemente el susurro de su corazón junto al suyo. El fin de semana decidió no trabajar. Decidió hacer, simplemente, lo que le pidiera el cuerpo (y el alma) que se funden en sus sentidos trascendidos de tacto, de vista, de olfato por la belleza que la eleva y le deja la mirada al infinito.

Lo que te pide el cuerpo es siempre sabio aunque no práctico. Lo que te pide el alma es siempre honesto aunque no correcto. Lo que te pide el cuerpo se posa suave sobre la piel de los besos. Lo que te pide el alma se esfuma cuando lo buscas con demasiadas ansias.

Ella conoce los secretos de las "necesidades". Ella vive pendiente, a la escucha atenta a lo que el cuerpo (y el alma) reclama como suyo. Ella decidió no trabajar nunca más en fin de semana.

Vivir en SOL MENOR

domingo, noviembre 19, 2006


Acodados sobre el mantel a cuadros de la sobremesa, frente a unos vasos -llenos- de vino y algún plato -casi vacío- de cualquier vianda que acompañe la conversación y la bebida. Gastamos las palabras y la saliva en la oria de argumentos "evidentes" pero sordos, ciegos y mudos. El ser humano, la dignidad, amores y azares, pre-ocupaciones, com-pasiones...

Nos emocionan las cosas -y las palabras- nos alimenta el futuro -y la esperanza- nos indignan las mismas injusticias y miserias... nos lamentamos de los mismos dolores y percibimos los mismos quebrantos...

A veces nos sentimos fuertes, amparados, protegidos por el manto de la razón, de las razones... Pero otras veces tomamos conciencia de nuestra minoría, de nuestra minoridad, de nuestro tamaño reducido y humilde...

Menores de historia, menores de anhels, menores de sueños, menores de luchas... Somos menores frente a gigantes encolerizados y absurdos. Somos menores en los márgenes de autopistas uniformes e inmensas... Somos menores porque, lamentablemente (o afortundamente quién sabe) la grandeza queda reservada a los malvados, a los sin escrúpulos, a los dispuestos al sacrificio... del otro, claro.

Minorías también. Parte siempre de ese 5% que no encaja en los estudios de mercado, por snobismo o convicción. Minoría porque la masa piensa y piensa distinto que nosotros. Minoría porque la mayor parte forma parte de la parte mayor. Minoría porque el pensamiento es exigenge y la pasión comprometedora.

Minorías que escuchan los diálogos de las películas. Minorías que se emocionan y lloran con una canción. Minorías que viven un instante (más ancho y más hondo que ninguno) inmersos en las palabras de otro/a, en sus ideas, en sus sueños, en los libros... Minorías que sueñan más allá de sí mismos. Minorías que transforman, que trastocan, que provocan. Frente a un vaso de vino somos la menor minoría y nuestra música suena siempre en (un) sol menor.

LEJOS

miércoles, noviembre 15, 2006

Sentada en el porche de la plaza, la mirada perdida, pensamientos líquidos. Las palabras han logrado cruzar los océanos, atravesar montañas, superar los angostos desfiladeros de la distancia. Muchas naufragarán en el proceloso sobre-entendido, otras vagaran perdidas sin un gesto al que agarrarse, sin entonación que las amarre, que las asegure al fin último de sus signos: comunicar corazones.

Las palabras se le derriten el el pecho y se le enquistan maceradas en el regazo del tiempo. No puede vivir en un pasado que no recuerda ni habitar un futuro que se le esconde. Peró sí siente que vive LEJOS, apartada, convertida en un adverbio de lugar... ajena.

No hace tanto que se marchó y, sin embargo, el tiempo se ha dilatado tanto... que empieza a borrar las huellas de su rostro que guardó al fondo, escondidas, en el cajón de la memoria.

Tamborilea los dedos nerviosos sobre los muslos. No lo espera hoy pero está nerviosa. Decide moverse, levantarse, caminar. Pero no lo hace. Permanece quieta, sentada en el porche de la plaza, la mirada perdida, pensamientos vivos.

...te guiñó el corazón...

lunes, noviembre 13, 2006

Las palabras se volvieron torpes, zafias y ariscas. Las razones ingrávidas flotaron en el aire un rato y ¡plaf! se desvanecieron en la profundidad de un sentimiento macerado, compacto, indescriptible. Los silencios se hicieron eternos y elocuentes. La realidad se llenó de esquinas amenazantes y duras tras las que se escondía siempre... la incertidumbre

El dolor es una masa sucia y gris que no puede ser diseccionada ni digerida sin que el tiempo y la distancia nos presten su frío.

Aquella tarde no supo qué decirte y, si habló, no le escuchaste. Ninguna palabra era oportuna y todas las razones se volvían grumos en los posos del café. Aquella noche los abrazos fueron torpes; las palabras, pies de foto convencionales. No hubo consuelo, ni cuidado, ni descanso. No supo cómo dártelo.

Sin embargo aquellos días no acabaron contigo, te hicieron más fuerte, más sensible, más tú... porque entre el dolor, el miedo, las dudas y el silencio... alguien... TE GUIÑÓ EL CORAZÓN.

palabras-bálsamo

lunes, octubre 30, 2006

Hay quien usa las palabras para explicar (y explicarse) al mundo. Hay quien las pervierte, las manipula, las ensucia y las escupe dejando mal sabor de boca y la conciencia gastada, exhausta. Para algunos son armas peligrosas que conviene vigilar, limitar y cercenar para que no socaven los cimientos de un sistema más construido con obras (injustas) que con palabras (calladas). Para otros son instrumentos de tortura, extensión de su propia crueldad, de su odio y su ironía hiriente y yerma.

Para otros las palabras son un bálsamo que cura las heridas. Un remanso donde descansar la mediocridad propia y la ajena. El rincón favorito de una ciudad eterna. El susurro adormecedor de las olas del mar deslizándose, deshaciéndose... en la arena. Palabras ungidas de cariño y respeto. Palabras-cuidado. Palabras que son capaces de recuperar a un alma desangrada por lo feo, por lo inhumano, por lo triste de los días. Palabras que uno espera, como el agua de lluvia, para sentir aflojar la presión, deslizarse el cansancio entre los dedos que pasan páginas y páginas metódicos, tranquilos. Palabras que se elevan por encima de la prosa de la vida, de la monotonía que a veces nos espera agazapada, escondida, en lo cotidiano. Palabras que vuelan.

A Belén le gusta Martín Garzo porque habla como escribe... con infinita ternura, con cuidado, con extremada dulzura. Un libro, una canción, un poema o sólo un verso garabateado en la pared nos devuelven a veces a la vida que tantas veces abandonamos seducidos por los ecos mortecinos de lo "habitual". Para aquellos que seguimos buscando la belleza... Un puñado de palabras-bálsamo.

LAZOS


Forzaste quizá demasiado los lazos pensando que en eso consiste el amor en dar, sin medir, el calor de un abrazo. Quién sabe qué fue, qué pasó... (Pedro Guerra)


Lazos que estrechan la distancia. Redes que llenan de nudos el pasado y que establecen conexiones a lo largo y ancho. Contemplar la vida de los tuyos en la lejanía de los kilómetros y, a veces, del tiempo... Recordar una fecha. Celebrar. Sorprender. Compartir. Estrechar. Y al final, o a la mitad, o en los comienzos, o en la parada accidental de los 40... lazos.

Uno es los lazos que teje con paciencia o sin ella, con intención o sin ella, con consciencia o incoscientemente... Igual que un niño que aprende a atarse los cordones algo se transforma el día en que apredemos a crear lazos que atan corazones y mentes con otros corazones y mentes que se alejaran en el tiempo y el espacio pero permanecerán atados para siempre a nosotros...

Lazos de ternura y silencio. Lazos de solidaridad y compasión. Lazos de rabia e indignación. Lazos de hartazgo. Lazos de risas y frivolidad. Lazos de cine. Lazos de libros leídos o por leer. Lazos de ideas. Lazos de "estar ahí" en el momento necesario. Lazos sin medida (como la canción). Lazos de confianza mutura. Lazos de confianza ciega. Lazos de amistad antigua. Lazos de amistades viejas. Lazos de doble nudo, de ida y vuelta. Lazos agradecidos. Lazos de kilómetros recorridos. Lazos de vacaciones compartidas. Lazos de admiración mutua. Lazos de sorpresa. Lazos recorridos por el dolor y anudados por el recuerdo. Lazos sencillos de palabras complicadas. Lazos de atención y de cuidado. Lazos de consuelo. Lazos sobrios, castellanos. Lazos mediterráneos. Lazos de futuro. Lazos de amistades a tres bandas. Lazos de amores vicarios. Lazos sin pretensiones ni pretenciosos. Lazos hondos, escondidos. Lazos-palabra. Lazos-lágrima. Lazos de ratos perdidos. Lazos de tiempo ganado al tiempo. Lazos preocupados, angustiados, pendientes. Lazos amigo. Lazos FAMILIA. Y así hasta 40. Puedes contarlos. Ojalá sean más.

Al final la amistad en como un lazo de esos infantiles de atarse los zapatos y cuando un extremo se encoge o se va perdiendo basta tirar del estremo contrario para asegurar lo que hace tiempo se ató y no ha de separarse ya.


felicidades jose luis

Te molesta...

miércoles, octubre 18, 2006

Te molesta mi forma de vestir... La camiseta por fuera, la ropa ajustada, las zapatillas viejas... la ropa interior que se asoma... Te molesta que no me preocupe de mi aspecto... Pero también te molesta que pase horas eligiendo qué camiseta ponerme o buscando la última oferta por las tiendas de ropa con mis amigos... Te molesta que me preocupe tanto mi aspecto... Te molesta mi forma de hablar... las faltas de ortografía, los mensajes del móvil, las horas y horas que pasó colgado al teléfono... los tacos... te molesta que hable demasiado y que hable cuando no debo... que haya perdido el respeto a los mayores... y que ni siquiera sepa qué es tratar de usted... Te molestan mis palabras... y mis silencios... Te molesta que no te cuente nada... las cenas sin una palabra... los secretos... te molesta que no comparta contigo mis ilusiones pero... cuando lo hago no escuchas... porque te molesta mi forma de hablar...

Te molesta que no tenga ganas de aprender... que no me interese la escuela... que no sea curioso... mi falta de cultura y mi alergia por los libros... Y también te molesta que pase horas buceando en internet, que acumule conocimientos e información de cosas que para ti son completamente inútiles... que tenga intereses...


Te molesta mi risa... mis voces, mis gritos... Mis ganas de fiesta y de ser feliz... Te molesta que salga a todas horas y que vaya por la calle hablando fuerte, saltando, dando empujones... te molesta el bullicio de mis pocos años... Pero también te molesta mi calma, los ratos en mi habitación... mis ganas de llorar... Te molesta que no hable de política y que no me preocupe ni el futuro ni la situación económica...Te molesta mi apatía, mi pasividad... mi indeferencia hacia todas esas cosas "tan importantes"...

Te molesta tanto de mí... te molesta...

IMÁGENES

jueves, octubre 05, 2006

Ayer se celebró la fiesta del único santo católico que nadie discute, del que nadie recela, al que todos aluden: Francisco de Asís.

Multitud de IMÁGENES, pinturas, relatos, libros, hagiografías y algún comic han dado una imagen bucólica, inocente y un poco blanda... del patrón de la ecología, del santo italiano.
Yo me quedo con Francisco desnudo por completo en la plaza del pueblo, desafiando a los ricos y a su propio padre. Con el Francisco loco, trovador, payaso, músico y poeta que perdió el "juicio" por ganar un "corazón". Con el Francisco excesivo, excéntrico, exagerado, radical que se arrojó su cuerpo desnudo a las espinas de un rosal para acallar la tentación. Con el Francisco generoso, confiado, impredecible y humilde que reparte carne entre sus frailes en Cuaresma porque uno de ellos no soporta el ayuno.

Con el Francisco rebelde, sensible, consciente, fraterno, solidario que no quiere vivir para los pobres ni como los pobres ni entre los pobres sino con ellos, porque es todo compasión, PASIÓN COM-PARTIDA.

Sé que es un Francesco sesgado y parcial. Es el mío. Y por si acaso ésta es la que dicen es su imagen más verídica....

Las 1001 "visitas"

sábado, septiembre 30, 2006

Las mil y una noches es el relato de cómo una historia (o cientos) puede salvarte la vida. Sherezade debe contar al sultán una historia cada noche y mantener su atención -y su aprobación- si quiere conservar su hermoso cuello intacto. En estos días, esta pequeña página que trata de ser una mirada y una ventana al mundo (o desde el mundo o por el mundo que, al cabo, todo es lo mismo) ha recibido su visita número 1001; y las palabras se han hecho cuentos y el narrador, contador de historias que, al menos, tratan de salvarle la vida al mismo que las vomita, que las escupe o que las posa con infinita tenura sobre las almas de cuantos las reciben.

Gracias a las más de 1000 visitas en apenas un par de meses el frágil hilo de la narración no se ha roto y permite que uno siga escribiendo pensando en los ojos de una niña que mira, que escucha con la expectación del que sigue abierto a la sorpresa, a la compasión, a la conmoción que un puñado de palabras pueden provocar en el corazón de hombres y mujeres de bien.

Un blog es como las 1001 noches... en cada párrafo, en cada título, en cada pensamiento, metáfora o indignación... se juega uno la vida, el sentido y las ganas de seguir emborronando el lenguaje con palabras pequeñas, cotidianas. En cada texto se somete uno a la aprobación del puñado de fieles que a menudo buscan en el mar de la información que es internet, unas palabras descanso, unas palabras de mar en calma. Y cada vez que un click se posa con dulzura sobre las historias, estas cobran sentido, se realizan, crecen y estallan, convirtiéndose en lo que siempre debieron ser: palabras para compartir.

BIENVENIDOS...

jueves, septiembre 28, 2006

Dar la bienvenida significa estar esperando. Damos la bienvenida al nuevo curso y a los nuevos proyectos, a los propósitos otoñales de septiembre, al gimnasio y a los parches de nicotina. Damos la bienvenida a las primeras fiestas laborales después de la vuelta al trabajo... Damos la bienvenida al futuro que nos espera prometedor, grandilocuente... "civilizado"

Y sin embargo hay algunos a los que NADIE ESPERA

  • Tres inmigrantes muertos entre los 430 llegados hoy a Canarias en seis cayucos
  • Cinco muertos en nuevo asalto en la frontera en Ceuta
  • Se cifra en 300 los inmigrantes muertos este verano intentando alcanzar la costa mediterránea

Dar la bienvenida significa esperar lo mejor. Tenemos confianza en el futuro, en nuestra formación, en nuestras capacidades, en nuestras sociedades cada vez más acomodadas... Esperamos lo mejor de nuestros países... Hemos recuperado hasta un poquito la confianza en nuestros políticos (al menos como gestores del bienestar)... No sólo "vamos bien" sino que "iremos mejor"... Damos la bienvenida a los avances tecnológicos, a la reforma educativa, a la paz social...

Aunque hay otros de los que NO SE ESPERA NADA

  • El presidente de la Conferencia de Ministros de Interior celebrada en Alemania llegó a decir que "España no se va a hundir por 20 000 ó 25 000 hombres que lleguen a Canarias"
  • 3500 inmigrantes salieron de Canarias en los últimos doce días...
Demos la bienvenida a los cambios, a las novedades y a los buenos propósitos pero recordemos también a todos aquellos que no son bienvenidos en ninguna parte y no cerremos los ojos al dolor que cada día llega a nuestras costas mientras nosotros echamos de menos nuestras vacaciones en este difícil septiembre.

SEPTIEMBRE "El primer trago de cerveza"

domingo, septiembre 24, 2006

Un francés Philippe Delerm escribió hace apenas unos años un pequeño y exquisito libro titulado así "El primer trago de cerveza... y otros pequeños placeres de la vida". Una metáfora de lo inaprensible recogida en lo más pequeño, cotidiano. Entre aquellos placeres que el galo recogía, uno que en estos días disfruto: el primer jersey de lana del otoño.

Septiembre es el mes de los comienzos, de los propósitos, de las buenas intenciones... y del otoño. El mes en que los afortunados disfrutamos de un cambio de estación que nos permite acostumbrarnos, prepararnos al frío que vendrá seguro, al invierno que nos traerá la rutina y el ritmo pausado de la ciudad casi adormecida, escarchada por el viento y la nieve. Las estaciones "entre tiempo" nos dejan a su paso el desasosiego y la prisa de un curso que comienza, de un nuevo tiempo en el que entramos y que ya se consume... y el placer ilimitado de las primeras lluvias que rompen en los cristales en la madrugada, el primer jersey de lana abrigando nuestra piel después de meses de verano viviendo a la intemperie del ocio y el descanso. Las estaciones "entre tiempo" son tierra de nadie. Tiempos impredecibles y promesas de futuro. Imagino un mundo vivido "entre tiempo", la historia de un hombre detenido en el incierto y suave tiempo del otoño, un hombre instalado en el cambio, en la incertidumbre y la inseguridad con el aplomo de los ancianos que recuerdan otras lluvias y otras tormentas, con la inconsciencia de los niños que saltan sobre los charcos y juegan con las hojas que caen.

Ante el septiembre hambriento y apresurado del trabajo y la vida adulta, ante los días repetidos año tras año me escabullo en el pronóstico incierto del tiempo de mañana y preparo sobre la silla mi primer jersey de lana.

La vuelta al cole..."de ventanas y de puertas"

martes, septiembre 12, 2006

Septiembre es el mes de los principios. La "vuelta al cole". La vida vuelve a sus cauces cotidianos, a su miserias y a sus milagros "de andar por casa". Muchas agendas no comienzan ya en el mes de enero sino en septiembre, el mes de los principios.

Miles de niños y adolescentes, cada vez más diversos, cada vez más distintos y siempre tan iguales como siempre, comienzan estos días su nuevo curso escolar. Miles de profesores, educadores y padres recomienzan su labor y tratan de renovar la ilusión entre el desencanto y las dificultades de cada día.

Para muchos la educación es como una puerta abierta por la que "mirar afuera". Una puerta que invita a entrar, que invita a asomarse al exterior, una puerta (o cientos de ellas) que lleva al futuro, a la felicidad en el mejor de los casos... Una puerta que muchos padres y educadores no se atreven ya a cruzar pero que aún señalan a los niños y jóvenes que pasan a su lado. Una puerta que tal vez tiene demasiados barrotes que protegen lo que hay dentro pero impiden llegar afuera. Una promesa. Posibilidades. Oportunidades. Futuro.

Es importante que la educación sea la "puerta" que permita que nuestros niños y jóvenes entren de pleno derecho en esta sociedad nuestra (tan poco social, y tan poco "nuestra") que la atraviesen y transformen y reparen los sueños que hemos ido rompiendo con los años y las decepciones. Es importante señalar las puertas que abran el futuro.

Pero todavía mejor enseñar a no quedarse ahí, a no mirar sólo las "puertas oficiales" que la sociedad nos (les) ofrece, enseñar a ser capaz de buscar alternativas, enseñar a atreverse a ser diferentes de nosotros, mejores. Atreverse a usar LAS VENTANAS. En este mundo lleno de hermosas puertas que ofrecen un futuro artificial tras unas rejas (la desinformación, la manipulación, la injusticia, el orden establecido) que impiden luego atravesarlas... siempre quedarán las VENTANAS. Ventanas para asomarnos al mundo o para entrar en él. Ventanas para crear su propio camino, ventanas para saltar al interior de un hogar (este mundo de todos) que les necesita más de lo que se atreve a reconocer. Ventanas donde los niños y los jóvenes de hoy tiendan sus telas de colores y lo cambien todo.

El buen profesor muestra a sus alumnos las puertas que se le ofrecen delante e incluso les da las "llaves" para franquearlas. El profesor osado, valiente, honesto, ilusionado, utópico les señala también las ventanas por las que colarse y transformar un mundo con el que no podemos estar conformes.

felicidades

jueves, septiembre 07, 2006

Feliz cumpleaños, feliz aniversario, feliz...

A veces las palabras se quedan cortas. Les quedan estrechas como un traje mal cortado a personas demasiado grandes, demasiado generosas, demasiado vivas... Entonces aparecen los plurales y las palabras se multiplican, se ensanchan, se expanden, se elevan y rodean con su magia a quien las merece: FELICIDADES

Porque son muchas las "felicidades" que le deseo. Porque son diversas y adoptan cada día una forma distinta. Porque son tal vez pequeñas, cotidianas, sencillas... pero necesarias, hondas, sinceras...

Le deseo la felicidad de sentir el cariño de los suyos siempre. La felicidad de los cercanos (alejados en el espacio o no) que llega en forma de llamadas perdidas, mensajes o voces familiares, amigas.

Le deseo la felicidad de seguir ampliando ese círculo que con tanto celo custodia. La felicidad de las nuevas vidas que se asoman a la suya para completarla, para hacerla más ella.

Le deseo la felicidad de amar la vida sin límites, exageradamente, desesperadamente a veces... la felicidad de los excesos, la felicidad del apasionamiento, la felicidad de la montaña rusa de las emociones vividas con hondura y sin guardarse nada para mañana...

Le deseo la felicidad de seguir conservando un espacio para sí. Un espacio físico y mental porque un alma tan grande necesita un lugar pequeño para recogerse y respirar.

Le deseo la felicidad del futuro, de las ilusiones, de los sueños... de los cientos de proyectos, de las danzas y las fotos, del mañana lleno de sorpresas, de lo incompleto, de lo que se va haciendo minuto a minuto...

Le deseo la felicidad de la sabiduría. La que dan los años y el hambre de saber, la curiosidad y la pasión. La sabiduría de conocerse a sí misma, de tomarse distancia, de tener cada vez más sentido... (también del humor).

Le deseo la felicidad de la risa, de la complicidad, de sentirse parte de algo más grande que uno mismo, de creer, de dudar, de interpelarse, de acoger.

Le deseo la felicidad de ser como una lengua de tierra que recoge en sus orillas a un mar bravío de agua dulce, miedo, inseguridad, dudas y quebrantos y a un mar en calma de susurros de palabras que sólo ella conoce, que sólo ella merece.

Y para mí sólo un deseo: que pued
a compartirla (s) con ella.

Lo que cuesta un café

miércoles, septiembre 06, 2006

Por el precio de un café nos ponen una taza, un plato y una cucharilla. Nos dan café, azúcar o edulcorante, un vaso de agua, una aspirina si nos duele la cabeza, bicarbonato, una mesa y una silla... Nos dejan el periódico, un bolígrafo, usamos el perchero, la luz, la calefacción, el aire acondicionado, es decir, cobijo para resguardarnos del frío, el calor, la lluvia o la nieve. Vemos la televisión u oímos la radio. Podemos hacer nuestras necesidades e incluso nos dan conversación y nos enteramos de las noticias y los resultados deportivos. Podemos observar, pensar, estudiar, leer, escribir...

Y de verdad ¿es caro un café?




Hace tiempo en un bar una fotocopia, de esas creadas no se sabe dónde y difundidas gracias a este bendito coladero que es internet, reinvindicaba como antecede el precio que los menesterosos hosteleros nos cobran por un café...

Después de visitar la zona cafetalera de Nicaragua, de conocer a Don Alfredo, Doña Elsa, Doña Juanita, Hanibal, Alfredo, Luis Fernado, Enoch...

Por el precio de un café, un campesino se levanta a las cuatro de la mañana durante los tres meses que dura la cosecha. Escoge uno a uno los granos porque el café es caprichoso y no madura todo a la vez sino grano a grano, desafiando a las leyes de mercado. Recoge más de 50 kg de café en latas que le pagaran a mucho menos del precio de un café.

Por el precio de un café sus hijos saldrán a las once de la escuela e irán a llevar la comida a sus padres y a recoger también ellos sus "latas" de café. Estarán hasta que anochezca para, el que aún conserve fuerzas y voluntad, terminar agotados haciendo las tareas a la luz de la candela (en los cafetales de Nicaragua no hay luz y si la hay Unión Fenosa se encarga de cortarla)...

Por menos del precio de un café al día, cientos de mujeres trabajarán en el beneficio del café removiendo el grano húmedo al sol para que se seque uniforme, rastrillo en mano bajo el sol del trópico... Por menos del precio de un café otras tantas pasarán ocho horas al día seleccionando con sus manos el grano defectuoso, con mancha, con defecto... que queda para consumo nacional...


Por el precio de un café los campesinos se unirán en cooperativas para exportar su producto a nuestros países. Y una vez aquí será difícil encontrarlo porque el COMERCIO JUSTO no está en los supermercados...

¿Y aún te parece caro el precio del café?




Puedes informarte del café de Nicaragua en www.conleon.org

MIRADAS-PALABRA

jueves, agosto 31, 2006


Hay miradas que son más que palabras. Hay una manera tierna, honesta, compasiva de mirar el mundo. Hay miradas que curan con belleza una realidad herida y ultrajada. Hay miradas-bálsamo que tienen el don de ver allá donde nadie ve... Hay miradas que acarician la vida de aquellos en quienes se posan porque la respetan, porque la depositan en una imagen con el cuidado de quien porta la vida entre sus manos...

Las imágenes y fotografías de Nicaragua y sus gentes y seguro que muchas más que robaré con su permiso son de Asun Utande. Gracias también por tu mirada.




La niña de las chinelas. Nicaragua VI


La niña de las chinelas sueña con viajar a España. Irene, Marta, Oscar... son tantos cheles los que han vivido donde su tía Marina que allí, al otro lado del oceáno, tiene ya un trocito grande de su pequeño corazón. La niña de las chinelas sonríe y toda la belleza de este país brilla en sus ojos negros igual que surge del negro presente la esperanza que rebosa en el rostro de una niña de apenas 12 años.

A la niña de las chinelas le han regalado una cámara. Hizo fotos a su tía Marina cocinando, a su tío en el campo, a Miguel sacando las vacas a pastar, al cerro, a los carros que pasan por el camino... a su yegua Asabranca... Ha adornado su máquina con pequeños corazones que llegaron en la última carta de Tita. Corazones de colores, brillantes, verdes, azules y amarillos. La niña de las chinelas mira su tierra a través de la cámara y a través de los ojos de la esperanza. La niña de las chinelas cree en el futuro.

A niña de las chinelas le encantan las adivinanzas. Puede pasarse horas sentada junto al fuego de la cocina, casi a oscuras recitando acertijos. La sonrisa de la niña de las chinelas es una adivinanza que esconde su respuesta en unos ojos que miran al infinito y se pierden en sueños infantiles que se funden con los de un país al que no dejan crecer.

La mañana que subió al cerro la niña olvidó sus zapatos. Al bajar la pendiente negra de arena y piedras con sus chinelas casi rotas la niña mira atrás y como un susurro se le escapa un deseo: ¿imaginas poder volar, como los pájaros?

Tololar-Palo de Lapa. Nicaragua V

A las mujeres del Tololar

Desde la vieja Cartonera hasta Los Pozitos el camino recorre, atraviesa, une y separa la comunidad dispersa, arrojada entre los campos de maní como sembrada o desparramada por el paso de un huracán. A tan sólo 15 km de León (cerebro de toda la nación) la comunidad del sector rural noreste vive anclada en un tiempo que parece mágico: un tiempo de hamaca y paso de viejo caballo indio, un tiempo de camino de polvo negro de volcán. Jalan el agua de los pozos que cavaron sus padres arrancandole el agua a una tierra tantas veces hostil. La luz eléctrica llegó hace apenas un año a muchas de las casas aunque hoy por hoy siguen muchas veces a oscuras por gracia de la compañía transnacional (española en este caso) que les vende una energía que no les da. Cuentan los propios del lugar que el camino quedaba al ras de los "ranchitos" pero las lluvias y el Mitch lo dejaron escondido a dos metros de las vallas que protejen sus pocas gallinas, sus chanchos y sus tres cabezas de ganado.

Un autobús sale a las 7 de la mañana de León y otro a las 11:30. El trajín de caballerías y bicicletas con pasajeros que desafían lo razonable pueblan el camino el resto del día. Al llegar uno siente que esta es "otra Nicaragua". Los hombres (y sobre todo las mujeres) del Tololar son de aquellos que han aprendido a arrebatarle a la tierra lo que esta tantas veces les niega. Representan al pueblo que se cae y se levanta una y otra vez; y en la desgracia sonríe, comparte, y acoge al visitante con agradecimiento. Mantienen la dignidad del huésped como si fueran de la realeza en los tiempos antiguos (sus rostros y sus maneras son dignas de reyes aunque sus vestidos y sus manos los identifiquen como campesinos). Son acogedores, tiernos, honestos y siempre dispuestos a la celebración y a la vida. Cualquier excusa es buena para juntarse bajo un palo de mango para platicar, dar la bienvenida o despedir a los amigos.

Los nuevos terratenientes han comprado sus tierras o las alquilan o las usurpan para arrasarlas con grandes cultivos de maní que tarde o temprano destrozarán el suelo y el futuro.

Y pese a todo la comunidad sigue unida, eligiendo a sus líderes, asociándose, creando cooperativas para sobrevivir y para sembrar (más que yuca) futuro y esperanza... Siguen mejorando sus escuelitas, reuniendo a los padres, diseñando planes que les saquen de la miseria en la que la naturaleza (y el sistema) se ha empeñado en hundirlos.

Tita quiere ser Luz Marina, líder de su comunidad y maestra, fundadora de la cooperativa textil y delegada política del Frente. Tita quiere vivir en una casa oscura con una cocina de leña, acoger a sus sobrinos como a hijos y mantener la fuerza y la bravura que da saberse mujer-volcán. Tita quiere ser Luz Marina y subir por fin al Cerro Negro, el volcán que tantas veces les ha maltratado regándolos de lluvias de cenizas. Tita quiere ser Luz Marina y guardar (como guarda el cerro) bajo sus maneras lentas y tranquilas toda la rabia y la energía para tranformar un "sur" que quiere ser compañero y no mendigo del "norte", un "sur" dormido como el volcán que les contempla, un "sur" lleno de vida siempre a punto de estallar.

Ideologías. Nicaragua IV

viernes, agosto 18, 2006

La Revolución es un sueño que se hizo añicos y clavó cristalitos en el alma de hombre y mujeres de bien, helándoles las ilusiones, hiriéndoles la esperanza o sangrando para siempre las ganas de transformar el mundo. Pequeñas esquirlas de aquel quebranto se remueven en la conciencia de los "siempre militantes" y les devuelven el dolor y la fortaleza de ayer. Los restos del naufragio siguen recogidos en sus almas y afloran en la lucha desigual del día nuevo.
La Patria es una campaña electoral repetida, sembrada de mentiras y convicciones -a veces ciegas y sordas- y regada de recuerdos que impiden a los sueños volar libres. Los rojinegros y los rojiblancos compiten voto a voto, conciencia a conciencia comprando voluntades y seduciendo ilusiones. La luz que viene del norte a veces ilumina y a veces sólo "engaña" con su fulgor artificial. La estrella del sur no se apaga aunque la cubran de vergüenza, corrupción y ansias personales de poder.
De un lado y de otro surgen hombres y mujeres que sueñan con la revolución de la justicia, de la dignidad y del progreso.
El alma nica es mucho más que sus banderas, que sus historias recientes o su retórica política. Las casas de plástico y madera cubiertas de colores y rostros y letras donde se fían las esperanzas (PLC FSLN ALN MRS...) contienen más vida que las "mantas vacías" que cruzan las calles.
Los niños descalzos, las mujeres solas, los jóvenes sin futuro, los viejos encerrados o derrotados son la auténtica ideología de este país. Compartiendo zapatos para ir a la escuela, sacando adelante sus familias sin varón que las maltrate, uniéndose y soñando cooperativas de futuro, contando orgullosos su historia... construyen más país que las elecciones a las alcaldías o las presidenciales.

Macondo (segunda parte). Nicaragua III

La casa encierra tantos relatos reales o imaginados que no cabrían las vidas, las risas y las derrotas en cien años de lectura o de charla compartida... Menos aún en cien años de soledad.

...Mireya sonríe siempre con la mirada. Sus ojos son tan buenos conversadores que las palabras le sobran y le estorban. Sordomuda de nacimiento tiene tanta luz en la mirada que deslumbra las miradas grises del visitante... Sus ojos-palabra buscan siempre otros ojos donde mirarse y conversar. Sus gestos-mirada son tan tiernos, dulces e inocentes que acarician sin rozar la piel del que quiere escucharla. Viaja una vez al año hasta Miami y allí -no lo cuenta pero se adivina- se le aturde la mirada y se le aquieta el gesto. Pero vuelve siempre a la casa cuando presiente la llegada de su niña grande, la que rasgea la guitarra. Y busca sus ojos y los encuentra. Y se descansa en ellos como en un largo beso de miradas...


...Marina perdió el juicio antes tal vez de nacer. Vivió aislada en su mundo de silencio y gritos. Anduvo siempre por la casa rodeada por los niños que le levantan las sayas porque ella no siempre recuerda ponerse toda la ropa. La ausencia de la madre, el abandono, la muerte del padre, quiénsabequé, la volvió violenta y huraña y un día se encerró para siempre en su cuarto. Mireya, su hermana, la atendió mientras pudo ajena por naturaleza a sus gritos pero no a su dolor. La bañaba cada día a fuerza de abrazos y la alimentaba siempre. Un día, en su cárcel elegida apareció un gallo y desde entonces Mireya sólo pudo limpiar a su hermana con una esponja amarrada a un palo desde el portón del cuarto. El gallo fue la violencia de Marina, su locura y su rabia... Un día Marina enfermó y los parientes la agarraron al anochecer tras amarrar al galo y la ingresaron en la Residencia. El gallo no dejó de cantar día tras día y nadie pudo arrancarlo de aquel cuarto... El día que murió Marina encontraron un gallo muerto sobre su cama, junto a la almohada, en el cuarto de la ventana pegada a la casa...

Macondo (primera parte). Nicaragua II

Al norte del país, donde la guerra hizo más daño, partió familias, enrareció ambientes y rompió comunidades... casi en la frontera de Las Manos... donde una vez, hace tanto tiempo, los piratas desterraron a los españoles y les dijeron: "vayan y levanten sus casas allá, en el ocotal"... Allí se dibuja el pueblo... y la casa. García Márquez imaginó el universo entero encerrado en una casa, en torno a un gran árbol... la vida en cien años... En este país vecino, hermano, se descubre que el Realismo mágico es más bien la magia de la realidad de una tierra habitada de hombres y mujeres de historia. Vivir apenas unos días al abrigo de la familia es entrar en el universo de los relatos y la magia, de las tragedias y el sentido del humor, de la sangre derramada y los sentimientos acrisolados, templados, amarrados juntos el amor y la memoria. Doña Chayo, Mercedes, Abel, Luis Fernado, el mandador y el chico... todos viven bajo las alas del diputado. Herido por la balacera, confundido con el presidente en atentado. Don Heriberto tiene un brazo muerto, su mano siempre enguantada y el dolor helado del odio que quiso matalo enquistado en la carne.
La casa ha sido en los años de historia gaseada por la policía, amenazada por sus convecinos, granadeada, acosada y burlada. Y también visitada, frecuentada por amigos, pobres y menesterosos, por quien ha necesitado unos reales para un pasaje o una caja de madera de pino para su hija muerta. Cercada por ancianos y por niños, refugio de limpiabotas que con apenas 10 años buscan en ella protección y descanso...
Don Heriberto siempre al frente. Desde hace años el Chele a su lado. Desde sus ideas -más o menos compatibles con la modenrnidad que parece ahogarles en ocasiones- desde sus principios y por encima de ellos... Creando familia, estrechando lazos donde los haya.. o donde no.
La casa encierra tantos relatos reales o imaginados que no cabrían las vidas, las risas y las derrotas en cien años de lectura o de charla compartida... Menos aún en cien años de soledad.

Este pequeño y jodido país. Nicaragua I

sábado, agosto 05, 2006

Este pequeño y jodido país está preñado de esperanza. A pesar de los vaivenes y las tormentas políticas y meteorológicas. Escurriéndose entre las placas que de vez en cuando abren en canal sus entrañas... la vida brota como la lava de sus volcanes, como el vapor de los hervideros de San Jacinto. Managua es la gran urbe, peligrosa y extensa que encierra rincones hermosos y oportunidades. León la boca del infierno. Matagalpa la montaña salpicada de café. Y Estelí el comercio del norte. Este pequeño y jodido país no aparece en las guías y los cheles y los gringos -muy a su pesar y a pesar de su presencia- aún no lo han profanado. No aparece en las guías ni falta que hace. Porque este pequeño y jodido país tiene una geografía y un paisaje que se esconde a las miradas del turista y el oportunista. El paisaje y la geografía de este pequeño y bendito país es sobre todo (por encima de todas las cosas) y en el fondo (en lo esencial, en lo profundo) un PAISAJE HUMANO. Hecho de rostros e historias, cincelado de triunfos y revoluciones dormidas. Construidocon el alma de un pueblo que es nada más -y nada menos- que eso, PUEBLO.
Y por si un día se pierden en los pozos de la memoria, por si un día se borran los rostros que hoy nos dejan mirar, asomarnos a su tierra, a su historia, a sus vidas... ahí va una lista de historias pendientes. Ahí va en los primeros días... mi Nicaragua:

Mi Nicaragua es la risa de Urania, los brazos desnudos de Enrique, la "pena" de Moisés, Don Ramón el hombre tranquilo, Jimmy o el don de gentes, Gioconda y la risa fácil, José Abraham el hombre con ganas de agradar, Antonia la maestra señora, Patri la niña-maestra, Flor justiciera y marchita, Nestor y la rigidez del fraile de Sandino, Karen la niña artista, Belkis la madre que mira, Nora, la gorda bella, Profesora Yolanda, el anillo de la viuda, Alfred(ito) el guía, Hanibal el niño que fue soldado, Don Alfredo el esposo de..., Doña Elsa la mujer sabia, El marido de doña Juana el violín y el granero, Doña Petrona y las niñas tristes, Enoch el niño sin zapatos, Luis Fernando, loco por los cheles, Yulima la niña que cuenta hasta cien, Enrique el chófer bailarín, Fran el hermano pequeño, el compositor de Matagalpa, Don Oscar el nica pelirrojo, Leana y la presencia constante, Ofelia, El Jackson, Norma Elena en Ruta Maya, los dedos de Araica...

Hacer la maleta

domingo, julio 23, 2006

Tiene algo de ritual y un poquito de terapia. Primero pensar en todo lo que puede (hermoso verbo que condiciona todo este artículo) hacer falta. Anotarlo si uno es especialmente cuidadoso o lo contrario... Luego buscar esa camiseta que nunca te pones y que se te hace ahora, en el momento de partir, indispensable... Pilas, cargadores y otros gadchets... Libros que dejamos pendientes para ese viaje largo de avión o libros que han salido a nuestro encuentro (no tan casualmente, no tan accidentalmente) como si intuyeran que es ahora cuando tenemos tiempo para ellos... Los últimos mensajes a la familia o los amigos... Los más fieles siempre llaman a última hora... son los últimos siempre. Y los primeros. Amontonarlo todo sobre la cama. Camisetas, pantalones, zapatillas... manga larga, manga corta, desmontables... pañuelos, gorras, maquillaje... Un sin fin de cosas que inundan la casa a punto de ser "desertada"... Hacer la maleta tiene siempre algo de definitivo. Como si fuera un gesto irrepetible, terminal. Como si aquello que se coge y que se deja fuera para siempre...

Y en medio de todo eso los nervios; que valen igual para viajar a la playa, a un camping o a Centroamérica... Los nervios y la ilusión del viaje que se cuelan entre los pliegues de la ropa, las palabras que uno prepara para el encuentro y la trémula sensación de estar siempre olvidándonos de algo... Hacer la maleta es una manera de preparar el corazón. Para el descanso o la evasión. Para el encuentro y la experiencia. Hacer la maleta acaba siempre, en un esfuerzo a veces dulce a veces imposible por hacerle un hueco en nuestra alma a lo que viene, a lo desconocido y a lo "por conocer", por hacerle un hueco a todo lo que viene después... por hacerle un hueco al futuro en nuestra vida... aunque luego no podamos cerrar la cremallera.

SMS

viernes, julio 21, 2006

Irene estuvo la semana pasada en Sevilla. En los Reales Alcázares descubrió un original de DE CLARIS MULIERIBUS de Bocaccio... Le pareció un regalo... y lo compartió... envió un sms a su viejo profesor... Irene estudió derecho pero debería haber estudiado literatura. Le gusta el derecho pero ama las palabras.

Paco está en Londrés aprendiendo inglés (o eso dice) y antes de ayer se detuvo a contemplar La cena de Emaús de Caravaggio en la National Gallery... Se acordó de un amigo con el que había contemplado los caravaggios en Roma y le envió un sms... Paquito es un solitario que siempre está rodeado de gente porque lleva el corazón a rebosar.

Mariano escribe pocos mensajes a sus amigos. Pero los piensa, los paladea, elige tanto las palabras que no necesita ni descargarlas de vocales o signos de puntuación. Los mensajes de Mariano ruborizan a veces a sus amigos, los emocionan, los conmueven. No se puede responder a la belleza sólo contemplarla. Y la amistad es lo más bello cuando es así, simple y sincera. Y por eso los mensajes de Mariano no tienen respuesta. Contestarlos es un ejercicio de insensatez y atrevimiento...

Hay mensajes que llegan y se pierden. Hay mensajes que informan, algunos que dilatan o expanden el tiempo, la distacia y las separaciones. Hay mensajes vacíos hasta de vocales (pr spsto). Y hay mensajes que alcanzan a ser como pedacitos de vida que se lanzan vía satélite al encuentro de otros que comparten nuestras vidas, que son nuestra vida. Estos últimos llegan, alcanzan, consuman, COMUNICAN. Y son poemas sin rima ni verso libre. Y son ventanitas que se abren a través del tiempo y el espacio a las vidas de los que importan... Son mensajes sentimentales y hablan de recuerdos, de puestas de sol, de resurrección o de nacimientos, de libros o de pintura. Hablan en fin de miradas. Son miradas regaladas a otros en forma de palabras. Son mensajes mirada. Son Mensajes Susurro.

huérfanos de mar

lunes, julio 17, 2006

Un poeta de esta tierra escribió alguna vez, en algún lugar que las gentes de interior somos huérfanos de mar. Recordamos tal vez épocas atávicas en las que nuestra tierra formó parte del océano y nos sentimos abandonados por las olas como la arena tras la bajamar. Quizá ese sea el motivo por el que millones de hombres y mujeres del interior se desplazan cada verano a la costa con la urgencia de quien espera encontrar todo lo buscado allí, en los márgenes... El mar representa el contorno que nos define (como seres continentales o peninsulares en nuestro caso), nos limita y nos enmarca y acudimos al extremo de nuestra tierra buscando el arrullo de un mar que nunca nos ha pertenecido. A pesar de los turistas, de los niños-hijos de turista, de las sombrillas y el ruido... el mar siempre se acaba imponiendo y nos recibe con su calma que no cesa con su abrazo de olas que se rompen en la arena delicadamente...

Hay muy distintos tipos de mar. Para alguien de interior se definen por aquello que ofrecen (y por lo que niegan) El cantábrico es de una belleza salvaje que encoge el alma... El atlántico es indómito y el mediterráneo parece hecho a la medida del hombre... Es el mar más humano... Sus playas son suaves (para entrar en sus aguas progresivamente sin prisa y sin sobresaltos) y cálidas; son largas y extensas para caminar al horizonte al tiempo que la vista se pierde en la línea que dibujan los azules...

Para muchos de nosotros es una humanidad prestada, alquilada en tiempo estival, casi robada. Pero al menos por unos días podemos acercarnos a las olas y sentirnos un poquito menos huérfanos de mar.

Carretera y manta

Es tiempo de verano, descanso y vacaciones. Por estas fechas parece que crece nuestra necesidad de hacer kilómetros, de alejarnos de la rutina o del hogar, de apartarnos... Vicente Verdú en su último libro Yo y tú, objetos de lujo reflexiona acerca del viaje señalando como "un hombre culto y viajado del siglo XIX hacía muchos menos kilómetros que cualquier estudiante universitario de nuestro país en nuestros días"... Nos hemos acostumbrado a desplazarnos, a conocer otros lugares y ambientes. Nos movemos demasiado rápido y probablemente no acabamos de ver lo que miramos... Sin embargo sigue siendo una necesidad la de salir...la de dejar a nuestras espaldas la distancias necesarias para descansar de verdad... para hacer aquello que llamamos "desconectar"... El viaje tiene propiedades terapéuticas... nos desarraiga, nos arranca del anquilosamiento y nos libera de los "pendientes" que llenan la vida (desde pasar por el banco o colgar ese dichoso cuadro en la pared... a mantener esa conversación que dilatamos o "hacer números"). El viaje se defiende a sí mismo. Se basta a sí mismo. Según van avanzando los kilómetros se siente uno ligero y se encuentra con lo único de lo que no se puede escapar... con uno mismo... Se pierde en comodidades y se vence en necesidades. En ruta apenas se necesita un mapa (desplazarse sobre el papel es ya el primer viaje) un destino (no siempre real, ni siquiera verídico) y buena compañía... En verano y en cualquier época... carretera y manta.

derviches

martes, julio 11, 2006

La tradicional danza de los monjes sufís, los derviches consiste en girar, girar, girar... Una danza hecha oración. Una oración convertida en danza para ser compartida... En el baile tradicional el monje mantiene un brazo erguido hacia lo alto para recibir la energía de Dios y el otro brazo se inclina hacia abajo para derramar las bendiciones recibidas. Un hombre baila frente al torreón Fortea sobre los cimientos de la Torre Nueva... Un hombre gira, se golpea el pecho, se tapa los ojos y la boca... se mesa los cabellos, golpea su cabeza y gira. No ver, no escuchar, no pensar... sólo sentir... En lugar de las bendiciones de sus antepasados sufís derrama su propio corazón hecho danza mientras las miradas se pierden en las ondas de las capas de su falda. Un hombre joven venido de lejos baila para todos y para sí mismo... La vida es tan sólo eso girar, girar, girar... engañando a la mente y al corazón, mirando sin ver, oyendo sin escuchar. En apenas veinte minutos un hombre cuenta la historia de su pueblo reducida a las cenizas de los sentimientos de los individuos que ya ni siquiera nacieron allí. Un relato hecho danza enredado en los giros inacabables de sus pies.

Trayectos

El pasado fin de semana se celebró la tercera edición de "trayectos" un encuentro de danza de esos que andan en vanguadia... El domingo por la tarde en la plaza San Felipe... Cientos de aficionados paseando tras la organización por la ciudad, de uno a otro escenario. Cientos de miradas y mucho arte... Lástima que el arte camine tan deprisa que sea difícil alcanzarlo. Lástima que si no nos cobran una entrada y re-conocemos nombres, proyectos, títulos... no seamos capaces de disfrutar... Un regalo... que ABC DANZA organizó a la perfección. Un "momento" ofrecido a una ciudad que vive de espaldas a la cultura... Los que estuvieron acabaron por re-conocerse las caras. Tres días y muchas coincidencias... Los que pasamos "de visita" también re-conocimos a jóvenes, mayores, gentes de barrio y "culturetas"... Danza para todos en el lugar de todos: la calle... Lo dicho: un regalo.

Palabras que miran

"El gran derrotado de nuestro tiempo es el silencio " G. García Márquez

Hay palabras que explican cosas, palabras claras y concisas, unívocas. Hay palabras que comentan, que glosan, que desarrollan ideas propias o ajenas. Hay palabras para todos los gustos. Palabras largas y cortas, ambiguas y rotundas. Existen -o eso dicen- palabras definitivas, palabras que comprometen, que hacen esclavo a quien las usa, que realizan lo que nombran. Y hay también palabras que se derrochan, que se desbordan, que se regalan -a veces sin que el otro las desee ni las necesite-. Hay palabras que escuchan, palabras que invitan a hablar, palabras que son trampolines para las palabras de los otros. Palabras que saltan, palabras que sobran, palabras que sudan, palabras que zozobran y palabras que naufragan sin nadie que las escuche.

Existen además otra clase de palabras. PALABRAS QUE MIRAN. Que ven lo que otros no ven, o que le ponen nombre a lo que todos sienten. Palabras que a veces son historias que uno imagina al verte. Palabras que cuentan o que no. Palabras que guardan silencio y observan... Para que no se pierdan...