SEPTIEMBRE "El primer trago de cerveza"

domingo, septiembre 24, 2006

Un francés Philippe Delerm escribió hace apenas unos años un pequeño y exquisito libro titulado así "El primer trago de cerveza... y otros pequeños placeres de la vida". Una metáfora de lo inaprensible recogida en lo más pequeño, cotidiano. Entre aquellos placeres que el galo recogía, uno que en estos días disfruto: el primer jersey de lana del otoño.

Septiembre es el mes de los comienzos, de los propósitos, de las buenas intenciones... y del otoño. El mes en que los afortunados disfrutamos de un cambio de estación que nos permite acostumbrarnos, prepararnos al frío que vendrá seguro, al invierno que nos traerá la rutina y el ritmo pausado de la ciudad casi adormecida, escarchada por el viento y la nieve. Las estaciones "entre tiempo" nos dejan a su paso el desasosiego y la prisa de un curso que comienza, de un nuevo tiempo en el que entramos y que ya se consume... y el placer ilimitado de las primeras lluvias que rompen en los cristales en la madrugada, el primer jersey de lana abrigando nuestra piel después de meses de verano viviendo a la intemperie del ocio y el descanso. Las estaciones "entre tiempo" son tierra de nadie. Tiempos impredecibles y promesas de futuro. Imagino un mundo vivido "entre tiempo", la historia de un hombre detenido en el incierto y suave tiempo del otoño, un hombre instalado en el cambio, en la incertidumbre y la inseguridad con el aplomo de los ancianos que recuerdan otras lluvias y otras tormentas, con la inconsciencia de los niños que saltan sobre los charcos y juegan con las hojas que caen.

Ante el septiembre hambriento y apresurado del trabajo y la vida adulta, ante los días repetidos año tras año me escabullo en el pronóstico incierto del tiempo de mañana y preparo sobre la silla mi primer jersey de lana.

1 comentario:

Mrs. de Winter dijo...

Me ha gustado mucho tu blog.

Por cierto, este otoño-invierno los jerseys que se llevan son muy tú: de lana y gorditos, como tejidos en casa. Si son con ochos mejor ;)

Besicos a los dos